Crisis de efectivos en Vigilancia Aduanera en plena ofensiva del narco

M. SÁIZ-PARDO

madrid. Son, junto a las unidades especializadas de la Policía y la Guardia Civil, la vanguardia en la lucha contra el narcotráfico y el blanqueo de capitales. La élite de la salvaguarda de las fronteras con investigadores especializados en desentrañar las más complejas tramas delincuenciales. Pero el Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) no llega. Y no tanto por falta de medios, que también, sino sobre todo por una falta de personal estructural que ahora, en plena ofensiva de los narco en el estrecho de Gibraltar, se está convirtiendo en crítica. En este contexto, la situación en este servicio de Hacienda es especialmente peliaguda, según desvelan las últimas estadísticas oficiales entregadas por el Gobierno en una respuesta parlamentaria al senador de Bildu Jon Iñarritu. Las cifras hablan por sí solas. El catálogo total de puestos de trabajo del SVA en la actualidad es de 2.183 funcionarios, pero solo 1.867 plazas están cubiertas.

Hay un déficit de un 15% en el cómputo generalizado. Y la situación, lejos de mejorar, solo ha ido empeorando. A pesar de que las grandes tramas delincuenciales se han vuelto mucho más complejas, el SVA vive una sangría constante de efectivos. Aunque en los últimos dos años la plantilla se ha mantenido más o menos estables, los números actuales de 1.867 agentes de Hacienda armados quedan muy lejos de 2010 o 2011 cuando la plantilla superó ampliamente los 2.000 funcionarios. Las estadísticas del Ministerio de Hacienda revelan que la actual plantilla del SVA es similar a la existente hace una década. En 2008 había 1.917. La falta de efectivos en Vigilancia Aduanera es generalizada y a ella no escapan las provincias más calientes en la lucha contra el narco. Ni una sola de las diez zonas más golpeadas por las violaciones fiscales de fronteras y el tráfico de estupefacientes tiene su plantilla al completo. Palma, Barcelona, Cádiz, La Coruña, Madrid, Málaga, Murcia, Las Palmas, Pontevedra o Valencia tienen déficit importantes en sus plantillas.