CONFLICTO SOBERANISTATorra emplaza a reabrir el diálogo «sin condiciones»

El Ejecutivo catalán califica de «cacicada antidemocrática» la exclusión de la lista a las europeas de Puigdemont

CRISTIAN REINO BARCELONA.

El Govern catalán emplazó ayer a Pedro Sánchez a que reabra el diálogo con Cataluña. «No podemos gobernar de espaldas entre ambas administraciones, hay que reconstruir los puentes de diálogo», afirmó la consejera de la Presidencia, Meritxell Budó, tras la reunión semanal del consejo ejecutivo catalán. El diálogo entre el Gobierno central y la Generalitat se interrumpió de manera abrupta en el pasado mes de febrero, cuando la parte catalana insistía en que Sánchez cediera con una mesa de diálogo que estuviera supervisada por un relator. Tras la ruptura de las conversaciones, los independentistas tumbaron los presupuestos del Gobierno central y Sánchez optó convocar elecciones.

Superada la cita electoral, el Ejecutivo presidido por Quim Torra considera que tiene que reanudarse el diálogo, desde la premisa de que no debe haber condiciones para sentarse a hablar, que se pueda abordar cualquier asunto -incluido el derecho de autodeterminación- y el diálogo se establezca de «gobierno a gobierno», la bilateralidad que reclama la Generalitat desde hace tiempo. El Gobierno central siempre ha dicho que el límite es la Constitución. Según Budó, el 80% de los catalanes votaron el pasado domingo a favor del derecho de autodeterminación y en contra de la represión, una cifra que no es correcta, ya que las fuerzas que están a favor de un referéndum suman el 60% de los escaños y el 54% de los votos del 28-A. En clave catalana, Budó dijo que la distancia entre JxCat y ERC registrada en las urnas no afecta a la correlación de fuerzas en el ejecutivo autonómico y descartó el adelanto electoral.

En relación a la decisión adoptada por la Junta Electoral de impedir a Carles Puigdemont, Clara Ponsatí y Toni Comín formar parte las listas de JxCat para las europeas, el Gobierno autonómico aseguró que estamos ante una «cacicada antidemocrática» y un «ataque a la democracia».