Un colegio de Murcia impide el acceso a una estudiante de 13 años por utilizar velo

Una alumna acude con velo a un instituto de la Región en una imagen de archivo./EDU BOTELLA/ AGM
Una alumna acude con velo a un instituto de la Región en una imagen de archivo. / EDU BOTELLA/ AGM

El centro concertado Cruz de Piedra de Jumilla explica que su régimen interno prohíbe el uso de cualquier prenda que cubra la cabeza

LA VERDADJumilla

Una adolescente de 13 años no puede estudiar en el colegio concertado Cruz de Piedra de Jumilla por el hecho de usar velo. Las ONG Convivir sin Racismo, Murcia Acoge, la Federación de Asociaciones Africanas de Murcia y la coordinadora de ONGD de la Región denunciaron la situación de esta menor de edad y remarcaron que la Consejería de Educación «tiene el deber de garantizar que se respete el principio de no discriminación en la educación», según recoge La Verdad.

María Teresa Ochando, presidenta de la cooperativa de enseñanza Cruz de Piedra, explicó que el centro cuenta con un reglamento de régimen interno que impide que los alumnos usen cualquier tipo de prenda de vestir que les cubra la cabeza. Una medida, remarcó, que busca fomentar la igualdad en una institución docente que cuenta prácticamente con un 50% de alumnado de origen extranjero. Ochando hizo hincapié en que la medida no hace alusión a ningún aspecto religioso. El centro explica que la menor ya llevaba varios años matriculada en el centro y que no existía ningún problema hasta este curso, cuando acudió con el velo.

Las ONG reclaman a la Consejería que «garantice el respeto al principio de no discriminación»

Tal y como explican las denunciantes, el centro educativo impide la asistencia de la adolescente aduciendo una norma interna que prohíbe asistir a clase con prendas que cubran la cabeza. Las ONG hacen hincapié, no obstante, en que «el uso de símbolos y prendas religiosas y culturales es un elemento del derecho a la libertad de expresión y del derecho a manifestar la religión o las creencias, cualquiera que sea, en público y en privado».

Estas organizaciones, según explican, han realizado diversas gestiones, a petición de la familia de la menor, ante la Inspección Educativa y el propio centro, para que reconsiderasen esta decisión. «Tras varios intentos, la dirección del centro educativo se reafirma en su decisión, anteponiendo una norma arbitraria al cumplimento y respeto a derechos fundamentales», critican.

Estos colectivos subrayan, además, que «esta decisión no solo vulnera el derecho a la libertad religiosa, sino que además impide que una menor asista a clase con normalidad, aislándola de sus compañeros y compañeras durante varias semanas hasta que se matriculó en otro centro escolar y colocándole obstáculos al ejercicio de su derecho a la educación obligatoria».

 

Fotos

Vídeos