Colau se postula como candidata a la alcaldía de Barcelona con los votos del PSC y Valls

CRISTIAN REINO

barcelona. Ada Colau está más cerca de mantenerse en el poder como alcaldesa de Barcelona, a pesar de que no ganó las elecciones del 26 de mayo. La ejecutiva de Barcelona en Comú, la formación en la que está integrado Podemos, propuso ayer que Ada Colau presente su candidatura a la investidura para la alcaldía de Barcelona, «con el fin de seguir impulsando las políticas valientes iniciadas en 2015, para poner la ciudad en el centro y conseguir un gobierno estable capaz de superar los bloques».

La formación de la izquierda alternativa debatirá y votará hoy en un plenario la propuesta, que implicaría gobernar con los votos de los socialistas y aceptar los de Manuel Valls para la investidura. Valls afirmó que está dispuesto a ceder sus seis votos con tal de evitar que Barcelona tenga un alcalde independentista.

Barcelona en Comú mantuvo estos días conversaciones cruzadas con Esquerra y el PSC para «conseguir un pacto de gobierno amplio de fuerzas de izquierdas», según fuentes del partido de Colau. Pero a su juicio, se ha producido un «estancamiento» como consecuencia de los vetos cruzados. ERC rechaza al PSC por su apoyo al 155 y los socialistas descartan sentarse con los republicanos. Los socialistas no perdonan a Ernest Maragall que fuera el dirigente del ala soberanista que lideró la escisión en 2012. «La mejor propuesta es que Ada Colau presente su candidatura a la investidura», según fuentes de Barcelona en Comú. Una propuesta que «no cerraría la puerta a seguir trabajando para un gobierno estable de fuerzas de izquierdas, tal como la ciudadanía pidió en las elecciones municipales», según el comunicado hecho público ayer por la formación.

El movimiento de Colau llega horas después de que Maragall le hiciera una última oferta. «Es el momento de un acuerdo sólido entre Esquerra y Barcelona en Comú. El resultado electoral ha sido tan nítido como abierto, y por eso necesitamos leerlo con mirada larga, apartando todo interés personal y efímero», señaló ayer el alcaldable republicano. Según Maragall, no se puede aceptar «blanquear» a Valls. «Barcelona no puede ser escenario de regateos de poder ni de componendas impuestas y antinaturales que generarían inestabilidad y refuerzo del frentismo. Barcelona es demasiado importante para dejarla en manos de intereses ajenos o para aceptar que sea gobernada desde combinaciones incongruentes y contrarias a la voluntad que los ciudadanos acaban de expresar», apuntó.