Colau niega que Domènech haya dimitido por una guerra interna

Pablo Iglesias puede perder influencia en el grupo catalán, cuando está en juego un posible apoyo al soberanismo

CRISTIAN REINO/EFE

barcelona. La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, hizo ayer autocrítica tras la dimisión de Xavier Domènech como líder de Podem, de Catalunya en Comú y como presidente del grupo parlamentario en la Cámara catalana. «Creo que nos hemos equivocado», aseguró. «Le hemos pedido demasiadas cosas en un contexto histórico de tanta tensión. Debemos ser capaces de repartir más las responsabilidades» dijo. Eso sí, negó tener nada que ver en la decisión del exlíder de su partido. «Es triste que se intente buscar una forma de atacar un espacio», dijo.

«No hay diversidad de opiniones. Todos le queríamos. Es una persona de consenso», remató, tratando de desmentir supuestas diferencias entre ella, su marido, que es el hombre fuerte del aparato de los 'comunes', y el propio Domènech. La renuncia de Xavi Domènech por agotamiento, según dijo, deja descabezado a Podemos y también a la confluencia, en la que está integrada la formación morada, y el grupo parlamentario. Domènech era de la máxima confianza de Pablo Iglesias y sustituyó a Albano Dante Fachín, enfrentado con la dirección nacional.

La líder de los comunes en la Cámara catalana podría ser Jèssica Albiach, errejonista, por lo que Iglesias puede perder influencia en el grupo parlamentario catalán, que en breve va a sufrir fuertes presiones para apoyar o no a Torra en los presupuestos.

La dimisión aboca a Pablo Iglesias y Ada Colau a redefinir liderazgos en Catalunya en Comú y Podem, a pocos meses de las elecciones municipales, en las que la alcaldesa se juega la reelección, y mientras cobra fuerza el nombre de Jessica Albiach como presidenta del grupo parlamentario.

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