Celaá niega que la abstención de ERC a la investidura conlleve depender de los secesionistas

P. DE L. H.

Madrid. La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, desmontó ayer de un plumazo el argumento empleado apenas 24 horas antes por Pedro Sánchez para reclamar la abstención sin condiciones de PP y Ciudadanos a su investidura. El presidente del Gobierno en funciones adujo que «no se puede hacer descansar la gobernabilidad sobre los secesionistas», de quienes acabaría dependiendo su reelección si ni los dos partidos del bloque de la derecha ni otras fuerzas minoritarias como Coalición Canaria y UPN la facilitan. La ministra, sin embargo, defendió que contar con la abstención de partidos como Esquerra para permanecer en la Moncloa no significaría en ningún caso estar en sus manos.

No es la primera vez desde el pasado 28 de abril que los socialistas mandan mensajes confusos sobre este mismo asunto. Durante la ronda de contactos con los grupos celebrada hace un mes, la portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra, ya reclamó la abstención tanto al partido que lidera Oriol Junqueras (con Bildu los socialistas no han celebrado encuentro alguno) como al de Carles Puigdemont. Y el secretario de Organización socialista, José Luis Ábalos, dejó claro que no haría ningún asco a sus votos. «Los 350 diputados nos merecen la misma consideración y cuentan lo mismo», dijo.