Casado denuncia ante sus socios europeos la «inacción» de Sánchez en Cataluña

Pablo Casado interviene en el Congreso de los Diputados. /EP
Pablo Casado interviene en el Congreso de los Diputados. / EP

Algunas fuentes del PP no descartan que el Gobierno recurra al 155 poco antes de la campaña de las elecciones generales

Nuria Vega
NURIA VEGAMadrid

La crisis catalana ha dejado de ser para el PP un asunto interno. Pablo Casado ha trasladado a los líderes conservadores de la Unión Europea su malestar por la «inacción» del Ejecutivo de Pedro Sánchez pese al repunte de la tensión en Cataluña. «Queremos dejar muy claramente sentado que no puede pasar que en un estado miembro de la UE haya algaradas en la calle sin que el Gobierno ponga orden», denunció esta mañana minutos antes del encuentro en Bruselas.

El mensaje pudo disgustar, pero no sorprender en las filas socialistas. 24 horas antes, en el Congreso, Casado había advertido de sus intenciones. «Informe a los socios comunitarios de lo que está pasando en España –le reclamó a Sánchez en el pleno convocado para abordar el Brexit y el desafío secesionista–. Yo también iré mañana a Bruselas a una reunión previa con mis socios del PP europeo y, si no le importa, les daré mi opinión sin que me llame usted antipatriota».

En el PP creen conveniente esa estrategia de rechazo de las políticas socialistas tanto dentro como fuera de las fronteras. Han llegado a la conclusión de que la templanza del Gobierno de Mariano Rajoy frente al independentismo está en el origen de buena parte del hartazgo del electorado conservador y creen que no pueden permitirse que Vox surja como una opción más atractiva por contundente.

Es por eso que Casado volvió a insistir hoy en el mismo mensaje que repite en público, privado y redes sociales: o 155 o elecciones generales. «Y ya vendremos nosotros –añadió– a solucionar este problema». Lo que, desde luego, considera inaceptable es que Sánchez señale al independentismo como alternativa la vía de la reforma estatutaria, lo que le recuerda al planteamiento del exjefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y el socialista Pasqual Maragall en su día.

La intervención que demanda el líder del PP en Cataluña pasa, en primer lugar, por tomar el control de los Mossos d'Esquadra con el relevo de sus mandos políticos: «Son 16.000 hombres armados que no pueden estar en manos de un loco fanático como es Torra». Coincide, además, con el expresidente del Gobierno, José María Aznar, en lo «insólito» de que el Ejecutivo se limite a enviar efectivos para garantizar la seguridad el 21 de diciembre en Barcelona, el mismo día en el que hay convocadas protestas por la celebración de la reunión del Consejo de Ministros en la capital catalana.

Superdomingo electoral

Fuentes del grupo parlamentario en el Congreso manejan, en todo caso, una hipótesis: la de que el Gobierno, ante la imposibilidad de aprobar sus Presupuestos, convoque elecciones generales el 26 de mayo, el mismo día de las europeas, autonómicas y locales, y ponga en marcha el 155 antes de la campaña para ese superdomingo de comicios. No descartan incluso que todo forme parte de un pacto entre socialistas y Esquerra para aislar al PDeCAT.

Otras fuentes no terminan de ver este escenario. Ni tan siquiera contemplan que Sánchez vaya a querer intervenir Cataluña. Recuerdan que si el Gobierno decidiera recorrer la senda del 155 tal y como establece la Carta Magna no tendría más opción que pactar las medidas con el PP, que cuenta con mayoría absoluta en el Senado. Eso significaría aceptar un control profundo e indeterminado en el tiempo de ámbitos como interior, educación, instituciones penitenciarias y medios de comunicación públicos. Este mismo lunes la vicesecretaria de Comunicación de los conservadores, Marta González, ya incidió en que los «votos son del PP» y reivindicó, por lo tanto, la capacidad de los populares para plantear sus demandas.