Los bomberos consiguen estabilizar el 80% del incendio de Tarragona

Aspecto de una zona afectada por el incendio de la Ribera del Ebro. :: Jaume Sellart / efe/
Aspecto de una zona afectada por el incendio de la Ribera del Ebro. :: Jaume Sellart / efe

Un juzgado abre diligencias sobre las causas del fuego, aunque de momento no ha imputado la responsabilidad a nadie

CRISTIAN REINO

barcelona. La teoría del vaso medio lleno o medio vacío describe la situación del incendio de la comarca de la Ribera del Ebro, en Tarragona, el más virulento en Cataluña en dos décadas. Para los que se aferraban a las noticias positivas, los bomberos anunciaron que el 80% del perímetro del incendio se había logrado estabilizar. Lo que no quiere decir que esté controlado, ni mucho menos. Al menos, el perímetro de 50 kilómetros no está creciendo, afirmó el jefe del operativo de los bomberos de la Generalitat, David Borrell. Los pesimistas insistían en que el otro 20% del fuego seguía campando a sus anchas, sin control y arrasando todo lo que encontraba a su paso, básicamente terreno montañoso no habitado. En tres días, las llamas han devorado más de 6.500 hectáreas y su potencialidad amenaza con arrasar 20.000, según admitió el propio consejero catalán del Interior, Miquel Buch.

La dimensión del fuego es descomunal. Además, el tiempo fue ayer, un día más, el peor aliado de los bomberos y los miembros de la Unidad Militar de Emergencias. El termómetro superó los 43 grados en Vinebre (Tarragona), el punto donde se ha levantado el cuartel general del operativo, y quienes miraban al cielo buscando alguna respuesta, tendrán que esperar, como pronto, a la semana que viene.

Otro dato positivo también, tras tres días de lucha contra el fuego, era que no había que lamentar víctimas. Los más afectados, cinco bomberos tuvieron que ser atendidos: dos de ellos fueron hospitalizados por golpes de calor, si bien al cierre de esta edición su estado no era grave. Asimismo, 52 personas permanecían desalojadas de sus casas (sobre todo masías de montaña) en las localidades de Bovera y Flix. «Tenemos buenas sensaciones, aunque queda mucho trabajo», afirmaron los bomberos.

Mientras se libra una dura batalla contra el fuego, el juzgado de Falset (Tarragona) ha abierto diligencias sobre el origen del incendio, tras recibir la información inicial de los Agentes Rurales y los Mossos d'Esquadra.

Según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), de momento no hay ninguna persona investigada dentro de la causa y la información recibida por el juzgado no señala autorías sino diferentes hipótesis sobre el origen del fuego. El inspector jefe de Agentes Rurales de la Generalitat, Josep Antoni Mur, insistió ayer en la teoría apuntada inicialmente de que el fuego tuvo su origen en una granja de Torre de l'Espanyol (Tarragona) por una «acumulación de estiércol procedente de una explotación» agraria. Las altas temperaturas provocaron que el estiércol fermentara, lo que, junto al viento, originó la llama que llegó a la vegetación y se extendió como la pólvora. «Son cosas que pasan», se defendió el dueño de la granja en TV3.