Ayuso no renuncia a Aguirre y a Cifuentes en su discurso

M. E. ALONSO

MADRID. No estaban en la tribuna. Ninguno de los predecesores de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid asistió ayer a la primera sesión de investidura en la Asamblea regional. Ni Esperanza Aguirre ni Cristina Cifuentes, con quienes la futura presidenta madrileña marcó distancias después de la petición de la Fiscalía Anticorrupción de imputarlas en la pieza del 'caso Púnica' sobre la presunta financiación irregular del PP en este territorio. «Soy otra persona con otro perfil», aseveró Díaz Ayuso.

Ayer, sin embargo, la candidata popular quiso recordar a sus antecesoras recuperando citas de sus discursos de investidura, en los que Aguirre y Cifuentes se comprometían con el «diálogo» y la búsqueda de «acuerdos». También tuvo un recuerdo para Alberto Ruiz-Gallardón, al hacer suyo el compromiso de concebir el programa electoral «como un contrato con el ciudadano», o para el socialista Joaquín Leguina, el primer jefe del Ejecutivo regional. A quienes Díaz Ayuso obvió deliberadamente fue a Ignacio González, que pasó por la cárcel por el 'caso Lezo', y a Ángel Garrido, que se marchó del PP con un sonoro portazo y ahora está sentado en la bancada de Ciudadanos.

La aspirante trató de ganarse la confianza de la Asamblea de Madrid sin hacer un borrón a la historia del PP en la región -marcado por las irregularidades- pero con un mensaje claro de «tolerancia cero contra la corrupción», que propició el aplauso entre risas irónicas de los diputados de los partidos de izquierda.

La semana pasada se publicaron informaciones que vinculan al padre de Díaz Ayuso con un posible trato de favor por parte de la empresa semipública Avalmadrid a la hora de obtener un préstamo y ella misma aparece en el sumario de la 'Púnica'. «Lo que mal empieza, mal acaba», advirtió el portavoz de Más Madrid, Íñigo Errejón, quien auguró una legislatura más corta de lo previsto. Una idea que comparten el PSOE y Podemos, quienes aprovecharán este miércoles sus intervenciones en la segunda sesión de investidura para pedir explicaciones a Díaz Ayuso sobre las sombras que la rodean.

El líder socialista en la Asamblea, Ángel Gabilondo, avanzó que llevarán a cabo todas las medidas legislativas que tengan en su mano, como una comisión de investigación, para aclarar todos los asuntos. El ganador de las elecciones autonómicas descartó que desde su partido estén llevando a cabo una «campaña personal» contra la líder del PP y apuntó directamente a 'fuego amigo'. «La experiencia nos dice que muchas cosas de las que salen no vienen de la oposición», zanjó.