Las ausencias de Puigdemont y Junqueras marcan el debate de TV3

CRISTIAN REINO

barcelona. La decisión de la Junta Electoral Central (JEC) de impedir la participación de Oriol Junqueras, Toni Comín y Clara Ponsatí en el debate de TV3, marcó ayer el espacio televisivo, el primer duelo ante las cámaras entre los candidatos catalanes al Parlamento Europeo. Tras el veto de la JEC, Carles Puigdemont, que había confirmado su presencia desde Waterloo, anunció que no intervendría en solidaridad con Junqueras.

Se presentaba como el primer mano a mano entre Carles Puigdemont y Oriol Junqueras tras año y medio en que se han lanzado dardos de forma velada. Uno iba a participar desde Bruselas, el otro, desde prisión. Pero la decisión de la Junta Electoral Central impidió el duelo entre los dos pesos pesados del secesionismo. Su ausencia estuvo presente en las intervenciones de los seis candidatos: Aleix Sarri (JxCat), Jordi Solé (ERC), Jordi Cañas (Cs), Esteban González Pons (PP), Ernest Urtasun (comunes) y Javi López (PSC).

Sarri quiso marcar distancias con el debate y su forma de protestar ante lo que entendió como una exclusión «intolerable» e «impropia de un estado democrático» de los dirigentes soberanistas fue abandonar el plató en cuanto tomó la palabra. «No podemos aceptar esta situación», afirmó. Solé también expresó sus críticas por las ausencias. «Nos quieren silenciados y derrotados, pero no desaprovecharemos ninguna oportunidad de denunciar la represión», expresó.

Para González Pons, la marcha del representante de JxCat fue un espectáculo lamentable. «Hay que dar la cara», aseguró. Puigdemont es «especialista en huir», dijo. «Este debate es posible porque el golpe de Estado de los secesionistas fracasó», señaló Jordi Cañas.