El 'Aquarius' vuelve a reclamar a la UE un puerto donde desembarcar a 141 rescatados

Un cooperante atiende a los migrantes rescatados por el 'Aquarius'. :: Guglielmo Mangiapane/
Un cooperante atiende a los migrantes rescatados por el 'Aquarius'. :: Guglielmo Mangiapane

El ministro del Interior italiano niega el permiso a que el barco recale en su territorio, mientras España aún no se ha pronunciado

A. A. MADRID.

El 'Aquarius', el barco fletado por las ONG Médicos Sin Fronteras y SOS Méditerranée, vuelve a navegar sin rumbo en busca de un puerto de la Unión Europea en el que desembarcar a las 141 personas rescatadas el pasado viernes frente a las costas de Libia. Como ya ocurrió en junio, cuando el navío permaneció una semana a la espera de un destino con más de 600 migrantes a bordo, Italia y Malta se niegan a que el 'Aquarius' recale en su territorio. En aquella ocasión fue el recién estrenado Gobierno socialista de Pedro Sánchez el que desbloqueó la situación al ofrecer Valencia como puerto seguro. No obstante, en el tiempo transcurrido algunas circunstancias han cambiado. La principal es que España ya no está dispuesta a repetir el gesto humanitario, al menos en idénticas condiciones.

Los migrantes del 'Aquarius' obtuvieron un permiso provisional de residencia con el objetivo de que pudieran tramitar sus solicitudes de asilo. Esta decisión levantó criticas hacia el Ejecutivo, al que se le recordó que cientos de personas llegan cada semana en patera a las costas andaluzas. Desde el PP y Ciudadanos se ha azuzado esta idea y acusado el Ejecutivo de tener una política migratoria basada en gestos para la galería. Los ataques de la oposición han hecho mella en parte. Los rescatados del 'Open Arms' que desembarcaron el jueves en Algeciras sí recibieron el mismo trato que cualquier otro llegado a España.

Lo que no ha cambiado respecto a junio es la posición del Gobierno de Roma. El ministro del Interior, Matteo Salvini, ya avanzó el sábado que el 'Aquarius' «nunca verá» un puerto italiano. Así las cosas, el Ejecutivo de Pedro Sánchez se ve en el dilema de permitir de nuevo que el barco de las ONG ponga rumbo a España. Tras la anterior ocasión, desde el departamento de Exteriores se insistió en que abrir los puertos españoles no podía ser una solución permanente. Primero por la lejanía de las costas libias y segundo porque España se ha convertido en 2018 en la principal ruta de entrada de los migrantes a la UE. La cerrazón de Italia y Malta, no obstante, deja escaso margen de maniobra para los barcos de cooperantes que salvan vidas en el Mediterráneo.

Llamamiento

SOS Méditerranée y Médicos Sin Fronteras realizaron ayer un llamamiento a los gobiernos de la UE, que por el momento ha tenido como única respuesta las amenazas de Salvini. Las dos ONG apelaron al derecho marítimo internacional para desembarcar a los 141 migrantes con el fin de que el barco pueda seguir su labor en aguas del Mediterráneo.

Según informaron los cooperantes, el viernes por la mañana el equipo del 'Aquarius' realizó un primer rescate de 25 personas. Éstas fueron halladas en un pequeño bote de madera sin motor que se encontraba a la deriva. Se cree que podrían haber estado en el mar unas 35 horas. El mismo viernes, el barco realizó un segundo rescate de otra embarcación de madera donde viajaban hacinados, según Médicos Sin Fronteras, 116 hombres, mujeres y niños, entre ellos, 67 menores no acompañados. La mayoría son de Somalia y Eritrea. Las ONG también revelaron que los rescatados han relatado que se encontraron con cinco buques diferentes que se negaron a ofrecerles asistencia antes de ser localizados.

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