«Tengo 55 años y no tengo nada que perder»

El president intenta aplacar a la CUP y los CDR y afirma que está dispuesto a ir a prisión por el derecho de autodeterminación

C. REINO

barcelona. A Quim Torra no le sentó nada bien que desde la CUP y los CDR y desde los sectores más radicales del independentismo se haya interpretado su voluntad de dialogar con Madrid como el inicio de la marcha atrás, como el principio de la bajada de pantalones. Por esa razón, el presidente de la Generalitat, que hoy viaja a Edimburgo para reunirse con la primera ministra escocesa, elevó ayer el tono y quiso disipar cualquier sombra de duda sobre sus intenciones.

Hasta el punto que aseguró que está dispuesto a todo para que Cataluña ejerza el derecho a la autodeterminación, incluida su eventual entrada a prisión, como los miembros del anterior Ejecutivo catalán. «Tengo 55 años, mis hijos son mayores y no tengo nada que perder», dijo que le había trasladado al presidente del Gobierno, en tono de amenaza.

Torra afirmó que ni quiere ni puede renunciar a la autodeterminación porque a su juicio ese derecho no le corresponde sino que es propiedad del pueblo de Cataluña.

El presidente de la Generalitat, que tiene que defenderse de los sectores duros del secesionismo que le acusan de «carcelero» de presos soberanistas, tras el acercamiento a prisiones catalanas, aseguró que todo lo que tiene que ver con el ejercicio del derecho de autodeterminación ocupó el 90% de la reunión del lunes en la Moncloa, que duró más de dos horas y media, y que trasladó a Sánchez que el objetivo de la legislatura catalana es hacer efectiva la república y elaborar una Constitución. La respuesta del presidente del Gobierno fue, según su versión, que no ve ninguna solución dentro de la Constitución que pueda contemplar el referéndum. Torra reconoció ayer, no obstante, que «hacer la independencia es muy difícil».

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