La alcaldesa restituye el lazo amarillo en la fachada del Ayuntamiento

Primer encontronazo entre la alcaldesa con el PSC antes de sellar el acuerdo de gobierno

C. REINOBARCELONA.

La fachada del Ayuntamiento de Barcelona luce desde ayer un lazo amarillo en solidaridad con los dirigentes secesionistas que están presos. Dos días después de ser investida alcaldesa con los votos del PSC y Manuel Valls, Ada Colau tomó la decisión, con el respaldo de ERC y JxCat, de volver a colgar la pancarta soberanista, tras haberla retirado en el pasado mes de marzo por orden de la Junta Electoral.

Ada Colau avisó el sábado pasado en el pleno de su investidura que no sería una alcaldesa independentista, pero tampoco antiindependentista. Su intención es mantener una posición de una cierta neutralidad entre ambos bloques, a pesar de que las fuerzas que apoyaron su reelección habían expresado su voluntad de que Barcelona no esté subordinada al proceso. La decisión supone el primer encontronazo con sus socios socialistas. Ambos se han dado 15 días para pactar el acuerdo de gobierno. Los socialistas, aun así, trataron ayer de pasar página y evitaron cargar contra la alcaldesa para no provocar una crisis en el bipartito antes de su nacimiento. Con su gesto, la alcaldesa marca distancias frente a quienes le acusan de haberse vendido a los sectores más españolistas. Y, además, supone un guiño hacia ERC a quien consideran un «socio preferente».