El presunto autor del abuso sexual a una menor discapacitada dice que solo pretendía besarla

A preguntas de la Fiscalía, el hombre, de 31 años, ha reconocido que fueron debajo del puente, pero fue la joven quien le dijo que si «quería ser su novio»

EFEbadajoz

El presunto autor de un delito de abuso sexual sobre una menor de 15 años discapacitada, en septiembre de 2014 en Badajoz, ha reconocido que se marchó con ella debajo de un puente, pero fue con la voluntad de la víctima y solo para besarse. Hoy se ha iniciado en la Audiencia de Badajoz este juicio, en el que la Fiscalía solicita ocho años de prisión para C.G.R., a quien acusa de llevar a la víctima, agarrándola del brazo, hasta la zona citada para imponerle su «libidinosa voluntad», lo que se interrumpió por la llegada de la madre de la menor, que fue alertada por las amigas de ésta.

A preguntas de la Fiscalía, el hombre, de 31 años, ha reconocido que fueron debajo del puente, pero fue la joven quien le dijo que si «quería ser su novio», además de negar que se encarara con las amigas cuando éstas vieron que se la llevaba. C.G.R. ha explicado que la noche anterior había coincidido con la víctima, aunque solo le había dado un euro «para que se comprara un perrito», y que desconocía que fuera menor, pues aparentaba más edad.

El acusado sí ha reconocido que sabía que la menor tenía discapacidad, aunque ha argumentado que él también la posee (en un 65 por ciento), y que en el momento de los hechos estaba influenciado por los efectos de los medicamentos. El hombre no ha podido explicar porqué había restos de su ADN en las bragas de la víctima, pues aunque, según él, la joven se bajó por iniciativa propia las mallas y la ropa interior, no fueron más allá de los besos y de tocamientos en los senos. En su opinión, todo se trata de una estrategia de la madre para «sacarle dinero», pues aunque en la actualidad se encuentra en la cárcel por distintos robos, «nunca haría una cosa así».

El acusado salió huyendo del lugar al ser sorprendido por la madre de la víctima, que había sido alertada por las amigas, pero según él no lo hizo mientras se subía los pantalones -como afirman dos testigos-, sino abrochándose una riñonera. Una de las amigas de la víctima ha explicado por su parte que sí intentaron impedir que el hombre se la llevara, y que después avisaron a su madre.

El juicio se ha aplazado hasta el próximo 6 de julio debido a la incomparecencia de la víctima y de su madre, así como por los problemas para llevar a cabo una videoconferencia con Madrid relativa a la investigación. La Fiscalía también ha pedido la prisión provisional para el acusado, que saldrá el próximo mes de la cárcel en la que se encuentra por delitos anteriores a este hecho.