Un guardia civil salva de morir ahogado a un inmigrante que se enganchó al motor de la patera

Imagen de archivo de un rescate de la Guardia Civil./
Imagen de archivo de un rescate de la Guardia Civil.

Se lanzó de madrugada al agua para rescatar al joven subsahariano, natural de Guinea Conakry, que no sabía nadar

EFECEUTA

La inmigración irregular tiene diferentes manifestaciones y esta vez, en Ceuta, ha tocado vivir la cara alegre de este fenómeno gracias a una actitud de un funcionario del instituto armado que ha permitido salvar una vida. Una acción heroica de un agente de la Guardia Civil de Ceuta ha posibilitado esta madrugada salvar la vida a un joven inmigrante subsahariano, natural de Guinea Conakry, que se había quedado enganchado al motor de una patera al no saber nadar.

La situación se produjo cuando la Guardia Civil detectó en la bahía sur como de un grupo de unas 12 embarcaciones que se encontraban presuntamente pescando en aguas marroquíes, salía una de ellas poniendo rumbo a las costas de Ceuta. Según ha informado a Efe un portavoz del instituto armado, los agentes activaron el dispositivo de actuación ante la posibilidad de que pudiera tratase de un intento de entrada irregular de inmigrantes, por lo que se movilizaron las patrullas terrestre y la embarcación del Servicio Marítimo.

La patera, pilotada por un marroquí, embarrancó en las rocas próximas a la playa de Juan XXIII y lograron alcanzar la costa a nado 8 subsaharianos y el patrón de la embarcación, que fue detenido. En la patera, provista de motor y con matrícula marroquí, permanecieron 4 hombres -uno de ellos agarrado al motor- y 1 mujer que fueron rescatados por el Servicio Marítimo.

Durante el desarrollo del operativo que se realizaba bajo unas condiciones marítimas adversas y carencia total de luz natural, se observó que un subsahariano se encontraba atrapado a la hélice del motor y que corría un grave e inminente peligro su integridad física. Ante tal circunstancia y la imposibilidad de acercamiento de la patrullera por falta de calado, un agente, tras desvestirse, se lanzó al mar en su auxilio, viendo la imposibilidad de socorrerlo al haberse quedado su pantalón enredado en la hélice de tal forma que era imposible cualquier movimiento que consiguiese liberarlo.

El agente del Servicio Marítimo permaneció durante más de media hora al lado del inmigrante para que pudiera mantenerse a flote dado que la patera, ante la entrada de agua por el fuerte oleaje corría, el riesgo de que se hundiera además de que el inmigrante mantenía únicamente su cabeza en la superficie. Una vez en el lugar los componentes del equipo GEAS y ante el estado de hipotermia que presentaba el guardia civil hicieron que se subiera en la embarcación e hiciera contrapeso para poder salvaguardar la vida del inmigrante.

Los guardias civiles, según ha informado el instituto armado en un comunicado, que se sumergieron apreciaron que además de encontrarse dicha persona totalmente inmovilizada presentaba diversos cortes en la pierna, llegando a una "situación crítica en la que el mar comenzaba a cubrir totalmente al inmigrante y dejándolo en estado de semiinconsciencia que hacía presumir las peores consecuencias". Otro de los componentes del GEAS logró hacer una apertura suficiente en el pantalón para introducir la mano y conseguir desgarrarlo y liberarlo.

Según han informado a Efe fuentes del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), el joven tuvo que ser evacuado en una ambulancia hasta el Hospital Universitario debido a las heridas que presentaba tras aferrarse al motor de la patera. Los facultativos de guardia tuvieron que ordenar una intervención quirúrgica debido al estado del inmigrante, el cual se encuentra en estos momentos "estable" y en una de las habitaciones del clínico civil ceutí.

El joven, identificado como S.B., presenta una herida en la región inguinal derecha así como en el glúteo, además de presentar un cuadro de hipotermia grave debido a la baja temperatura del mar. La historia y su final feliz han tenido continuación esta misma mañana cuando los componentes del GEAS y Servicio Marítimo han querido conocer e interesarse por el estado de S.B., dado que en distintos momentos de su rescate tuvieron "una gran sensación de impotencia y temor de que pereciera ahogado", según ha informado el instituto armado.

En esta ocasión, la profesionalidad, preparación y constancia de los agentes se saldó con el mayor reconocimiento: salvar una vida humana.

 

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