Rajoy se burla de Sánchez por ser un «bluf» y ridiculiza su pacto con Ciudadanos

Rajoy, en el Congreso de los Diputados./
Rajoy, en el Congreso de los Diputados.

El presidente del PP ironiza con que el acuerdo se vendió como el Tratado de los Toros de Guisando y será estudiado "en las escuelas"

NURIA VEGAMadrid

Ya habían advertido desde el Gobierno de que Mariano Rajoy afrontaría este debate de investidura como un ensayo de la campaña electoral que, a juicio del PP, está por llegar. Un adelanto de la confrontación política que deja en suspenso el diálogo que el presidente en funciones espera poder poner en marcha la próxima semana para tratar de recuperar la iniciativa que cedió tras renunciar ante el Rey.

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Su discurso ha servido a partes iguales para elevar los ánimos en las alicaídas filas populares, esta mañana exultantes, así como para ridiculizar las posturas del adversario. "Éste es el gran pacto histórico que hasta los niños estudiarán en las escuelas", ha ironizado en referencia al documento firmado por PSOE y Ciudadanos, insuficiente por ahora para poder gobernar.

"Asistimos a la solemnísima firma de un acuerdo de muy limitada relevancia, pero que se ha presentado sin el menor sentido del ridículo con una escenografía que nos hacía pensar que estábamos ante una página histórica de dimensiones sólo comparables al Pactos de los Toros de Guisando", ha sentenciado con un sonrisa y respaldado por los aplausos de los suyos, hoy puestos en pie para recibir al presidente.

"Nos ha hecho revivir los días de la conjunción interplanetaria", ha insistido tras recordar las palabras de la exministra socialista Leire Pajín ante la coincidencia de Barack Obama en la Casa Blanca y José Luis Rodríguez Zapatero en la UE.

Es evidente que Pedro Sánchez no es el interlocutor que desea Rajoy. Y Mariano Rajoy no es el que prefiere Sánchez. El entendimiento entre ambos resulta prácticamente imposible y la coalición, a día de hoy, un espejismo. El jefe del Ejecutivo no tiene inconveniente en describir a su rival como un "bluf", una "amenaza" para el país, aquel que logró ofrecer al PSOE el "peor resultado de su historia" y que dijo "no" al PP antes de sentarse si quiera a negociar.

Y para el líder de los socialistas, el presidente representa una forma de gobernar que motiva a "promover el cambio de políticas y de Ejecutivo". "Y eso hace incompatible que usted y yo nos podamos entender para formar Gobierno", ha zanjado Sánchez.

El cruce de reproches y de culpas estaba servido en el hemiciclo, y los puntos débiles de una y otra posición han quedado definidos. A juicio de Rajoy, el secretario general del PSOE no ha movido "un solo dedo" para formar Gobierno y se presenta en el Congreso sin respaldos suficientes para su investidura. "¿Hemos venido a votar una mayoría se ha preguntado- o a incubarla?". "Casi logra hacernos creer que el PP había perdido las elecciones y que las había ganado un tal señor Cambio con usted a la cabeza", ha rematado.

Sánchez entiende, sin embargo, que su presencia en la cámara tan sólo se debe a que el candidato de la fuerza más votada decidió declinar la oferta del Rey de intentar su investidura. "No fracasó en el intento de formar Gobierno, renunció a formar Gobierno, ese es su mayor fracaso", ha replicado al jefe del Ejecutivo.

Rajoy también tiene para eso una explicación. Si el día 22 de enero sorprendió al Monarca con su rechazo a tratar de formar Gobierno fue, según sus palabras, porque el PSOE no quiso dialogar con el PP. "No engañé a nadie, ni al Rey, ni a esta cámara ni al conjunto de los españoles", presume satisfecho de no haber perdido el tiempo en negociaciones que, a su entender, sólo podían ser infructuosas sin el apoyo de los socialistas a su gran coalición. Y siguiendo el razonamiento, el presidente tiene claramente identificado al responsable del "bloqueo": Pedro Sánchez.

Exactamente igual de nítido detecta Sánchez que el responsable del tiempo transcurrido desde las elecciones no es otro que el lídr del PP. "Le dijo no al jefe del Estado, bloqueó el reloj de la democracia y usted, que tanto habla de respeto, faltó al respeto a todos los españoles y, en particular, a los 7 millones que votaron al PP", ha censurado tras recordar que lo que existe en el Congreso es una "amplia mayoría para cambiar" al presidente.

En las bancadas de uno y otro lado, los diputados se revolvían. En las del PSOE el discurso de Rajoy se ha percibido como uno más del "Club de la Comedia". En las del PP se animaba al presidente a continuar: "¡Está sembrado!". Y en algo más de una hora el cara a cara ha quedado visto para sentencia.