La inmigración escala puestos en la lista de problemas de los españoles

Inmigrantes subsaharianos que lograron entrar este fin de semana en Ceuta./
Inmigrantes subsaharianos que lograron entrar este fin de semana en Ceuta.

El último barómetro del CIS registra un ligero descenso entre los partidarios de que se reconozca a las comunidades autónomas la posibilidad de independizarse

NURIA VEGAMadrid

Si España tuviese un único asunto que resolver, ese sería el desempleo. El paro volvió a encabezar en el mes de septiembre la lista de preocupaciones de los ciudadanos según el último barómetro del CIS. Con un 78,8%, apenas dos décimas menos de la cifra registrada en el mes de julio, la falta de puestos de trabajo se mantuvo como el primero de los problemas del país. El segundo, continúa siendo la corrupción, que sin embargo refleja una tendencia descendente y pierde 16 puntos desde que en enero de 2015 se situara en un 55,5%.

Aquellas cuestiones que inquietan a los encuestados apenas varían, salvo si se tiene en cuenta la inmigración, que escala ahora posiciones y casi triplica su porcentaje respecto al anterior sondeo. Del 2,9% que obtuvo en julio pasa a un 7,7 en plena crisis de los refugiados en Europa. La llegada de solicitantes de asilo procedentes de Siria, ha provocado que la inmigración, como problema, alcance niveles desconocidos desde octubre de 2011 y se ubique entre las diez principales preocupaciones.

Otro de los asuntos de actualidad del 2 al 12 de septiembre, momento en el que se realizaron las encuestas, fue el debate secesionista previo a las elecciones catalanas del 27-S. En ese escenario, el barómetro recoge un aumento de la preocupación por los nacionalismos, que suben un punto, hasta el 2,3%, si se compara con los datos de julio. Al mismo tiempo, del sondeo se desprende un ligero descenso entre los partidarios de un modelo de Estado en el que se reconozca a las comunidades autónomas la posibilidad de alcanzar la independencia.

En el mes álgido del desafío en Cataluña, el 8,8% de los encuestados manifestaron su apuesta por fórmulas que contemplen la secesión de los territorios, mientras que en julio esta postura la mantenía el 9,7. La mayoría, un 35,1%, ve de hecho con buenos ojos que la organización territorial se mantenga como en la actualidad, aunque esta cifra baja tres puntos, lo mismo que el porcentaje de quienes se inclinan por restar autonomía a las comunidades, que llegó en septiembre a su cota más baja de los últimos años.

Balance de situación

Los encuestados no son, desde luego, optimistas sobre la situación política que atraviesa España. La percepción se agrava 4 puntos y el 71,4% la llega a calificar de mala o muy mala. Es más, casi 9 de cada 10 ciudadanos cree que en el último año todo ha permanecido igual o peor. Y tampoco se muestran entusiasmados con la perspectiva de que tras las elecciones generales el panorama pueda variar, porque sólo el 18,1 intuye que en septiembre de 2016 el balance será mejor.

En cuanto a la economía, las sensaciones son algo más positivas, porque aunque el 65,6% tacha de mala o muy mala la situación económica, más de un 26% cree que en el próximo año se producirán avances y casi 7 de cada diez encuestados prevé que todo siga igual o mejor.

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