26 menores intentan a la carrera colarse en el puerto de Melilla como polizones

Siete menores retenidos en el puerto de Melilla. /
Siete menores retenidos en el puerto de Melilla.

Pretendían salir de la ciudad autónoma en dirección a las costas peninsulares en un barco de mercancías, pero fueron sorprendidos por los agentes

JESÚS BLASCO DE AVELLANEDA Melilla

Un grupo de 26 menores extranjeros no acompañados (MENAs) ha intentado de madrugada acceder al recinto portuario de Melilla a la carrera. Su intención era colarse en la zona de carga de camiones y contenedores para acceder como polizones al barco de mercancías que todos los miércoles por la mañana sale de la ciudad autónoma en dirección a las costas peninsulares.

Cuando ya se encontraban escalando la verja de seguridad que da acceso al espaldón del puerto, el agente de guardia dio el aviso y rápidamente se personaron varias patrullas de la Guardia Civil. Los chiquillos corrieron despavoridos hacia la ciudad vieja donde, tras una intensa búsqueda, fueron localizados todos, algunos de ellos escondidos en azoteas y tejados.

Los agentes trasladaron a los niños extranjeros, la mayoría de origen magrebí, al Centro de Menores de la Purísima para ser atendidos por los servicios sociales de la Consejería de Bienestar Social de la Ciudad Autónoma, entidad que tiene tutelados a la mayoría de ellos.

Uno de los menores, natural de Costa de Marfil, tuvo que ser trasladado a un centro hospitalario debido a un fuerte golpe en la cadera que no parece revestir mayor gravedad. Otro de ellos, que contaba con una requisitoria judicial en vigor, fue puesto a disposición judicial.

Negocio en torno a la desgracia ajena

Durante la búsqueda de los menores tras su huida, los agentes localizaron en el lugar a dos jóvenes que trataron de escabullirse cuando vieron a las patrullas. Uno de ellos portaba una bandolera que en su interior albergaba varios tubos de pegamento que coincidían en marca y modelo con los encontrados en los bolsillos de los menores.

Tras practicar las gestiones pertinentes, se identificó al muchacho que portaba el pegamento como vendedor habitual de este tipo de mercancías a los menores. El joven, de 18 años y natural de Melilla, ha sido detenido como presunto autor de un delito contra la salud pública, con el agravante de vender estas sustancias a menores de edad.