Relato de ocho minutos de terror

Dos familiares de la víctima se abrazan /
Dos familiares de la víctima se abrazan

El audio registrado en la caja negra ha permitido reconstruir lo sucedido durante el vuelo del Airbus A320 que se estrelló el pasado martes en los Alpes franceses

IKER CORTÉSMadrid

El pasado martes, a las 10.41 horas, un Airbus A320 de la compañía Germanwings procedente de Barcelona y con destino Düsseldorf se estrellaba contra el macizo de los Trois Evêches, en los Alpes franceses. El impacto acababa con la vida de las 150 personas que viajaban a bordo del aparato. Sin supervivientes, la única forma de reconstruir los hechos era acudiendo a las cajas negras del aparato -hasta el momento solo se ha localizado la que contiene el audio de las conversaciones entre los pilotos y el ruido ambiente de la cabina-. Y eso es lo que han hecho la fiscalía francesa, los investigadores y la compañía. En base a las declaraciones que han realizado este jueves se puede elaborar un relato de los hechos fidedigno.

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El avión iniciaba su vuelo a las 10.00 horas. Según señalaba el 'The New York Times', apuntando a una fuente militar que participa en la investigación, el ambiente en la cabina era "relajado y distendido", a juzgar por la conversación que mantenían en alemán el comandante, Patrick S., y el copiloto Andreas Lubitz. 27 minutos más tarde el aparato alcanzaba la altitud de crucero a 38.000 pies, 11,5 kilómetros de altura.

A las 10.30 horas, el control aéreo en tierra contactó por última vez con el Airbus A320. Un minuto más tarde, el avión comenzaba a descender y lo hacía justo cuando el comandante se encontraba fuera de la cabina. Según explicaba el fiscal de Marsella, Brice Robin, "posiblemente abandonó la cabina para satisfacer una necesidad natural". En ese momento, el copiloto acciona "voluntariamente" el botón que pone en marcha el descenso del avión. Patrick S. regresa entonces a la cabina e intenta comunicarse con el copiloto para que le deje volver a la cabina: "Se escuchan las llamadas del comandante, por el interfono, identificándose pero sin recibir respuesta del copiloto". Andreas Lubitz ya no media palabra pero sí se oye su respiración, una respiración "aparentemente normal", explica el fiscal.

Consciente del brusco descenso de la aeronave y tras constatar el silencio del avión, la Dirección General de la Aviación Civil francesa lanza un mensaje de alerta a las 10.35 horas. Mientras tanto, los golpes del comandante en la puerta que da acceso a la cabina se registran en la caja negra cada vez con más intensidad, como si el piloto intentara echar la puerta abajo. Cuando pasan 47 segundos de las 10.40 horas, el avión envía su última señal. Es en estos instantes cuando la caja negra capta las alarmas que señalan un impacto inmediato y se escuchan los gritos de los pasajeros a bordo. A las 10.41 horas, el avión se estrellaba.