Tomás Gómez se enfrenta a Sánchez en la primera ejecutiva del PSOE tras su defenestración

Tomás Gómez./
Tomás Gómez.

"Ni siquiera en el Ejército cabe la arbitrariedad, ni el capricho, ni el abuso de autoridad", denuncia

PAULA DE LAS HERASMadrid

Es el día de Susana Díaz, el momento de que todo el PSOE certifique su astucia, su olfato político y su capacidad para sostener al partido frente a la avenida de nuevas formaciones que han hecho del hastío, el descontento y la esperanza en otra forma de hacer política su fuerza motora. Pero para Tomás Gómez, el exsecretario general de los socialistas madrileños, al que Pedro Sánchez desposeyó el pasado 11 de febrero de sus cargos en una operación draconiana, hoy es también el día para mostrarse digno.

No ha tenido muchas oportunidades más. El defenestrado líder de los socialistas madrileños sigue siendo miembro de la dirección del PSOE salida del congreso extraordinario en el que Sánchez fue nombrado secretario general y desde el primer momento dejó clara su intención de seguir en el puesto y defender desde ese órgano sus posiciones y las de quienes considera injustamente tratados por el líder socialista. Solo que, hasta hoy, en Ferraz no habían convocado a ningún encuentro a la ejecutiva al completo.

En su turno de palabra, y tras las alabanzas de rigor a la presidenta de la Junta de Andalucía, Gómez ha disparado contra Sánchez por su "muy grave" decisión pero también se ha referido al silencio del resto de la formación (salvo Carme Chacón y los representantes del PSM nadie elevó la voz en su día contra los métodos empleados para apartarlo del poder). "Se que hay quien entiende, de manera equivocada, la militancia como una forma de milicia, pero ni siquiera en el Ejercito cabe la arbitrariedad, ni el capricho, ni el abuso de autoridad. Entre la disciplina y la sumision hay una frontera clara para cualquier socialista", ha dicho.

El antiguo barón también ha echado en cara a Sánchez que haya dejado pasar cuarenta días antes de celebrar una ejecutiva en la que se pudiera hablar de este asunto y le ha acusado de dañar seriamente a la formación. "Algunos sostienen que el secretario general ha conseguido, con su accion, ganar la imagen de un lider fuerte. Y lo celebran. Pero ¿cual es el precio que pagamos todos? ¿No hemos perdido la imagen del partido mas democratico?", ha recriminado.

Gómez ha reclamado a sus compañeros que al menos se impida que la comisión gestora presidida por Rafael Simancas tome "decisiones que condicionan el destino" de la federacion madrileña "por un periodo mucho mas amplio que el del mandato que tiene encomendado". Se ha referido así a la siempre determinante confección de las listas electorales (escenario de luchas por el poder en cualquier formación política) y ha exigido que se convoque, para aprobarlas, el Comité Regional. "Porque no hay mejor garantia contra el sectarismo que una listas que se aprueban por amplia mayoria de un organo tan amplio. Y esta ejecutiva debe proteger a los quince mil miembros de mi federacion de la posibilidad de un comportamiento sectario", ha argumentado.