Sánchez hace suya la victoria de Díaz y pide que el PSOE sea una «piña» también en las próximas citas electorales

Pedro Sánchez. /
Pedro Sánchez.

El líder de los socialistas afirma que el partido saldrá a ganar "con más fuerza que nunca" pero no se atreve a extrapolar los resultados de Andalucía a toda España

PAULA DE LAS HERASMadrid

Es una victoria de los socialistas andaluces y de Susana Díaz. Pedro Sánchez no ha negado en absoluto que así sea en su primera comparecencia pública tras los comicios celebrados este domingo en la comunidad autónoma más poblada de España, pero también ha reivindicado el éxito como propio del "conjunto del socialismo español". Y algo más: del mismo modo que todo el PSOE ha sido una "piña" con Díaz "para que ganara las elecciones", ha advertido, ahora todo el PSOE ha de volcarse con los candidatos que concurren a las autonómicas y municipales del 24 de mayo.

Resulta prácticamente imposible no hacer una lectura interna de los resultados obtenidos por el PSOE con el arriesgado adelanto electoral de la presidenta de la Junta andaluza. Y Sánchez lo sabe. Entre otras cosas, porque durante la campaña ha quedado claro que la mujer más poderosa de la formación no da por enterradas sus cuitas con el secretario general de los socialistas. Su silencio a la oferta soltada por el secretario general en el mitin que compartieron en Almería -"Tú en San Telmo, yo en la Moncloa"- fue, valga el oxímoron, clamoroso. E indica que aún nada está escrito de cara a las primarias para la presidencia del Gobierno que los socialistas celebrarán en julio.

En el principal partido de la oposición se da por supuesto que el futuro de Pedro Sánchez estará condicionado a lo que dicten las urnas dentro de dos meses en los primeros comicios de ámbito nacional desde las europeas de 2014, la cita que llevó a la retirada de Alfredo Pérez Rubalcaba y la convocatoria de un congreso extraordinario. Entre otras cosas, porque los propios socialistas andaluces se han encargado de subrayarlo en no pocas ocasiones. De ahí la importancia del llamamiento de Sánchez. Una suerte de apelación al juego limpio.

"El PSOE aspira a liderar el cambio seguro en toda España y a lo que estamos es a ganar las elecciones -ha subrayado tras la reunión de la ejecutiva celebrada esta mañana en Ferraz-. Tenemos un proyecto que ofrecer. El PSOE fue una piña detrás de Susana Díaz para que ganara las elecciones ayer y va a ser una piña detrás de todos los candidatos que se van a presentar el 24 de mayo".

Sánchez también ha tratado de alejar el fantasma de una Díaz lista para dar el salto a la política nacional. "La presidenta de la Junta de Andalucia ha dicho claramente que va a anteponer los intereses de los andaluces a los partidistas y puedo decir que no puedo estar más de acuerdo con esa afirmación".

Paz interna

En el entorno del secretario general sostienen que lo lógico es que en los próximos meses se abra un periodo de paz interna. Todo el partido soñaba con un resultado como el obtenido por el PSOE andaluz para inaugurar el ciclo electoral de este año con una victoria capaz de cuestionar el discurso de que el fin de las dos grandes formaciones de Gobierno en España durante la democracia es ya imparable. La duda es si lo ocurrido en el histórico feudo del PSOE es extrapolable o no al resto de territorios. Algo que nadie, ni el propio Pedro Sánchez, se atreve a dar por sentado.

El secretario general, aún así, se ha mostrado optimista. Entre otras cosas, porque lo que sí parece haber demostrado esta cita electoral es el desgaste del PP y del Gobierno de Mariano Rajoy, que se volcó en la campaña de su candidato, Juanma Moreno. "Salimos a ganar las elecciones del 24 de mayo hoy con más fuerza que nunca. Ganaremos al PP -ha dicho- y le situaremos en el lugar que merecen, que es en la oposición, para que se renueven en proyectos ideas y liderazgo, que buena falta les hace".