Pujol: «Si nos basamos en el dicen, dicen, dicen, esto no es serio»

Jordi Pujol, durante su comparecencia en el Parlamen/
Jordi Pujol, durante su comparecencia en el Parlamen

El expresidente catalán afirma que no tiene nada que ver con ningún caso de corrupción y se muestra orgulloso de sus 23 años como jefe del Ejecutivo

AGENCIAS Barcelona

"Si nos basamos en el dicen, dicen, dicen, esto no es serio"... , "todo esto es blablablá". El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol se ha salido esta tarde por la tangente y ha dado casi nulas explicaciones a las preguntas de los diputados catalanes en la sesión de investigación que la Cámara autonómica celebra sobre el fraude fiscal. "Es inútil discutir sobre la base de insinuaciones", ha afirmado.

"He dado toda la información que tenía que dar", ha apuntado, tras calificar de "falsedades fabricadas", las informaciones sobre su estado financiero. "No tengo nada que añadir a lo que ya declaré", ha sido la respuesta constante a los parlamentarios. Pujol ha insistido en que el origen de la fortuna que declaró el 25 de julio es una herencia de su padre, transferida a sus hijos, que no proviene ni de fondos públicos ni de casos de corrupción.

Pujol, que ha acudido solo, junto a su abogado, Cristóbal Martell, ha pedido perdón por la "crispación" de su última comparecencia del pasado 26 de septiembre en la que abroncó a los diputados y se ha mostrado "tranquilo" por su obra de gobierno, durante 23 años. "Las cosas se han de demostrar",ha señalado en su alegato final. "Me ratifico en lo que dije en la carta, en mi comparecencia ante la Cámara y ante el juzgado. Estoy orgulloso de mis 23 años como presidente. Pudimos llevar a cabo una obra muy importante que al final será juzgada positivamente", ha dicho.

Sobre el supuesto tren de vida que llevaba su hijo mayor, que conducía coches deportivos, Pujol se ha desmarcado, ha señalado que no era su estilo y que él estuvo 20 años sin cambiar de turismo. En relación a e este punto, ha justificado que hubo una época en Cataluña y en España en la que se "ganó dinero". "Fue época de expansión", ha dicho.

El expresidente de la Generalitat, imputado por fraude fiscal por un juzgado de Barcelona, ha insinuado que su partido, Convergència, le ha abandonado. "Suponiendo que mi partido me hubiera abandonado, que yo no me siento abandonado por parte de mucha gente, no veo que eso sea ningún delito", ha señalado.

Pujol Ferrusola niega el cobro de comisiones

Jordi Pujol Ferrusola, hijo del expresidente catalán Jordi Pujol, ha asegurado que entre los años 2004 y 2013 ingresó a través de sus empresas 22,3 millones de euros y que ha pagado de impuestos un total de 7,5 millones.

En la comisión del Parlament que investiga la fortuna oculta de su familia, el primogénito del expresidente catalán ha explicado que entre abril de 2013 y enero de 2015 ha sido objeto de una inspección de Hacienda por el período comprendido entre 2008 y 2013, en la se han detectado irregularidades muy menores, como la exclusión de su colección de coches de su patrimonio declarado.

Pujol Ferrusola, que ha comparecido durante casi cuatro horas, ha explicado que, entre los años 2004 y 2013, las empresas que controla ingresaron un total de 22,3 millones de euros y que ha pagado a la Agencia Tributaria por ese capital un total de 7,5 millones y ha recalcado que las actas de inspección se han cerrado sin encontrar "nade extraño, nada especial".

Únicamente en un de las empresas, ha añadido el hijo del expresidente catalán, la inspección detectó que el sueldo que cobraba era inferior al que correspondería. Preguntado por su relación con los negocios de Jordi Puig, hermano del conseller de Empresa y Empleo Felip Puig, el hijo del expresidente catalán ha afirmado que compartió despacho con este en 2009 y que, en una ocasión, llevó a cabo una operación inmobiliaria con él en Ibiza.

Jordi Pujol Ferrusola ha explicado que, como comisión por las gestiones que hizo para la financiación de esa operación, se hizo con una participación en la gestora del complejo inmobiliario de la misma forma que Jordi Puig, pero que poco después ambos la liquidaron.

También ha asegurado que no se ha beneficiado de su apellido a la hora de hacer negocios: "no me ha ayudado nunca o casi nunca". No obstante, ha matizado que "si te llamas Pujol, no pasa nada. Si te llamas Pujol Ferrusola, estás jodido". Además, ha admitido que últimamente, en algunos negocios, como por ejemplo en Mauritania, no utiliza su nombre real, porque considera que ello le perjudica. En su intervención, también se ha esforzado en insistir que no mantiene negocios con la administración pública, porque "tarde o temprano todo se acaba sabiendo".