Tercera noche consecutiva de fuerte presión migratoria sobre la valla de Melilla

Inmigrantes encaramados a la valla. /
Inmigrantes encaramados a la valla.

La presencia policial ha sido más notable a ambos lados del perímetro fronterizo que separa la ciudad autónoma española de la provincia marroquí de Nador

JESÚS BLASCO DE AVELLANEDA Melilla

A punto ha estado de comenzar el año 2015 en Melilla de la misma forma en la que terminó el 2014: con saltos del vallado fronterizo por parte de grandes grupos de inmigrantes subsaharianos.

Después de dos días seguidos de entradas de inmigrantes en las que un total de 156 lograron acceder a suelo español, esta vez sí que ha habido mayor coordinación entre las fuerzas marroquíes y españolas, y la presencia policial ha sido más notable a ambos lados del perímetro fronterizo que separa la ciudad autónoma española de la provincia marroquí de Nador.

Poco después de que los melillenses dieran la bienvenida al nuevo año, en las lomas del monte Gurugú comenzaban a detectarse movimientos de diferentes grupos de jóvenes subsaharianos que bajaban del extinto volcán con la intención de acercarse al vallado para intentar superarlo.

A las 03:30 horas salía el helicóptero de la Guardia Civil, encargado de tanto de la labor preventiva como de localizar los grupos de inmigrantes e intentar disuadirlos. El aparato se sumaba a un gran despliegue de agentes destinados en Fronteras, pertenecientes a la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla, así como a varios Módulos de Intervención Rápida (MIR) pertenecientes a los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) provistos tanto de material antidisturbio como de vehículos especiales con escaleras que mejoran la labor de contención en el vallado.

A partir de las 06:00 horas, y tras haber conseguido las Fuerzas Auxiliares magrebíes y el helicóptero español disuadir a varios grupos de inmigrantes, los efectivos de ambos países se concentraron en dos tramos concretos: el que va desde el paso fronterizo de Barrio Chino hasta el aeropuerto melillense y, un poco más al norte, entre la vaguada de Villa Pilar y el Fuerte de la Purísima.

Según agentes destacados en el operativo, al menos un grupo de unos 200 inmigrantes habría conseguido acercarse lo suficiente como para estar disperso y escondido entre las viviendas cercanas al vallado justamente en estos dos tramos cercanos muy cercanos entre sí.

Hasta las 08:00 horas de la mañana se ha podido apreciar mucho movimiento de patrullas y sirenas, principalmente en el lado marroquí, aunque una vez amanecido el día se ha dado por finalizado el dispositivo anti-intrusión.

Durante el año 2014 se han producido, según fuentes oficiales, un total de 73 saltos grupales en los que han participado unos 17.000 inmigrantes subsaharianos, de los que unos 2.350 han logrado entrar a Melilla y ser acogidos en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), mientras que se estima que unos 8.000 han sido devueltos a Marruecos.

El CETI se encuentra actualmente colapsado con más de 1.450 internos acogidos, una cifra que casi triplica su capacidad máxima óptima. Aunque, la realidad es que la mayoría de los internos son de origen sirio, unos 900, que entrar a la ciudad autónoma por los pasos fronterizos habilitados con documentación marroquí falsa.

Según fuentes del Gobierno marroquí, en los campamentos del Gurugú podría haber unos 800 inmigrantes a la espera de intentar acceder a suelo europeo. Por ello se espera que, movidos por el buen resultado de los saltos de los últimos días y por las temperaturas bajo cero que se registran en lo alto del monte donde sobreviven, sigan intentando con intensidad en estos días buscar la forma de acceder a Melilla.