Hazard, calidad endemoniada

Hazard, durante un partido./
Hazard, durante un partido.

Veloz, explosivo y muy estético. Es el futbolista diferente del combinado, es puro talento, el jugador que conecta todo el campo belga

SERGIO HERRERO

Eden Hazard es puro talento. Con este capote, Enzo Scifo le daba oficialmente la alternativa a su heredero en la selección belga. Veloz, explosivo y muy estético. Es el futbolista diferente del combinado. Un hacedor de diabluras entre el centro del campo y la delantera y la principal esperanza para que su equipo dé la campanada en Brasil.

Desde la llegada de Marc Wilmots al banquillo, Hazard está, cuando menos, más centrado. Atrás quedó el episodio en que, tras ser sustituido en un partido de clasificación para la Eurocopa, abandonó el estadio y se fue a comer una hamburguesa a un restaurante aledaño.

Esa estabilidad la ha perdido ahora en su club. "El Chelsea no está hecho para jugar al fútbol, está hecho para correr", dijo tras la eliminación frente al Atlético en los cuartos de final de la Champions. La salida de tono le ha costado que le cuelguen el cartel de transferible. Con Mourinho ya se sabe: o conmigo, o contra mí. Un futbolista acostumbrado a emigrar para triunfar. Como cuando con 16 años cambió de país para hacerse futbolista en el Lille francés.

"Lo tiene todo: velocidad, técnica, un buen tiro. Pero le falta carisma. Necesitamos una nueva estimulación para Eden. Quizá un nuevo club", comentó Advocaat de él en su etapa francesa. La historia se repite y Europa suspira ahora por el belga, que, al parecer, necesita otro cambio. El Mundial como punto de inflexión.

 

Fotos

Vídeos