Cesc: El '10' en la selección, discutido en su club

Cesc, durante un encuentro./
Cesc, durante un encuentro.

Cuestionado en 'can Barça', el de Arenys ha participado de manera decisiva en el triplete de La Roja: como asistente para el Iniestazo y como lanzapenalti

CRISTIAN REINO

Doble campeón de Europa y campeón mundial con España, Cesc Fàbregas tiene el honor de llevar el 10 en la Roja, que es tanto como lucir galones de capitán general, y sin embargo en su club, el FC Barcelona, está cuestionado por la hinchada. Hasta el punto que su continuidad no está asegurada y desde el Camp Nou podrían abrirle las puertas este verano.

El caso de Cesc (Arenys, 1987) como azulgrana es muy difícil de entender. La afición apretó todo lo que pudo para que el hijo pródigo, que con 16 años se fue al Arsenal a forjarse una carrera en la Premier viendo que en el Barça no le aseguraban un contrato profesional, volviera a casa. Pero cuando finalmente regresó al Barça, ya como figura, pues con solo 21 años era capitán de los Gunners y había ganado un Mundial y una Eurocopa, la hinchada nunca le quiso como a los demás y hasta le dio la espalda. Casi los únicos pitos que se han escuchado en los últimos años en el Camp Nou, donde el juego y los resultados han acompañado al equipo, han sido los que la grada ha dirgido a Cesc. Pesan los 40 millones que el Barça pagó al Arsenal, pero sobre todo lo que está detrás de los silbidos está una cierta incomprensión hacia el juego que despliega el de Arenys.

Quizá él no sea el culpable, ya que desde que llegó al Barça, en agosto de 2011, Guardiola primero, luego Vilanova y más tarde Martino, le han hecho jugar casi hasta de portero. Como volante, como medio centro, como interior, como media punta, como nueve, como falso ariete, tantas variantes le han provocado una cierta indefinición, que le ha afectado. Como le ha afectado el debate sobre su presunta incompatibilidad con Xavi e Iniesta en un mismo dibujo táctico. De momento, ha conquistado una liga, una copa y una Intercontinental. Con la Selección es otra historia, en este caso más alegre. Debutó con 19 años, de la mano de Luis Aragonés. A partir de ahí, participó y de manera muy decisiva en el triplete histórico de la Roja. Aunque nunca ha sido titular indiscutible, metió el penalti que dio el pase crucial a semis frente a Italia en la Eurocopa de 2008 y que cambió el signo de la historia para la selección, fue el que asistió a Iniesta en la final del Soccer City de Johannesburgo, y fue el que metió el penalti decisivo en las semis contra Portugal en la Euro de 2012. Si en Brasil hay tanda de penaltis, De Bosque ya sabe que Cesc estará ahí.

 

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