Opel Astra, mucho más eficiente

Opel Astra, mucho más eficiente

La nueva generación de motores cumple la futura norma Euro 6d y reduce las emisiones hasta en un 19 %

En breves semanas se empezará a comercializar el nuevo Opel Astra, un modelo que destaca principalmente de la generación anterior por la mejora en la eficiencia que alcanza en una de las variantes una reducción del 19 % en las emisiones de CO2. La tecnología más avanzada hace que todos los propulsores cumplan la exigente normativa Euro 6d.

Si se añade una carrocería más aerodinámica, gracias a un meticuloso desarrollo en el túnel de viento, el vehículo gasta además menos combustible. En el caso del Sports Tourer, que es la versión familiar, se convierte en uno de los «station wagon» con menor coeficiente de penetración. La mejora se ha conseguido gracias a la tapa de encapsulamiento del motor, los deflectores de los brazos de la suspensión trasera y la parrilla activa que facilita que las persianas superiores e inferiores de la parrilla del radiador se abran o cierran de forma independiente, lo que optimiza el flujo de aire.

El nuevo frontal del Astra cambia con una parrilla de apariencia tridimensional. El chasis se modifica ligeramente con nuevos amortiguadores que incrementan la comodidad y que en el caso del Sport son más firmes, con una dirección más directa y una suspensión trasera con paralelogramo de Watts.

Los motores diésel y gasolina están fabricados en aluminio a la vez que disponen de sistema de parada y arranque para ahorrar combustible. Todos los nuevos propulsores equipan filtro de partículas en el caso de los gasolina y catalizador de reducción selectiva en los diésel. Cumplen la norma de emisiones Euro 6d que entrará en vigor para todos los coches nuevos en 2021.

Los compactos propulsores turbo de tres cilindros de gasolina se van a vender con cilindradas de 1,2 y 1,4 litros. Con potencias de 110 a 145 CV, el Astra 1.2 se combina con una caja de cambios manual de seis marchas y el 1.4 solo se comercializa con una nueva transmisión por variador continuo con siete relaciones.

Motores diésel de tres cilindros

Los motores diésel de tres cilindros y 1.5 litros rinden 105 y 122 caballos con un consumo a partir de 4,4 litros. Es novedad el cambio automático de nueve velocidades, opcional para el más potente y que se ofrecerá más adelante en otros modelos de la marca. El tratamiento de gases de estas dos versiones diésel se consigue mediante un sistema de reducción de emisiones con un catalizador de oxidación, inyección de AdBlue, un catalizador y un filtro de partículas.

El Opel Astra equipa sistemas de asistencia como la iluminación adaptativa matricial IntelliLux que no deslumbra. También puede equipar el control de crucero adaptativo, indicación de distancia del vehículo que nos precede, alerta de colisión frontal con función frenado automático de emergencia, lector de señales de tráfico y asistencia de mantenimiento de carril, por citar algunos.

La nueva cámara frontal es más pequeña, pero más potente que la de su predecesor; ahora no solo reconoce a los vehículos sino también a los peatones. La cámara trasera digital disponible junto con el nuevo sistema de información y entretenimiento Multimedia Navi Pro permite una imagen clara y precisa, con contrastes más visibles en la oscuridad.

La conectividad, con Apple CarPlay y Android Auto en los sistemas Multimedia Radio, Multimedia Navi y Multimedia Navi Pro, pertenece a la nueva generación de sistemas de información y entretenimiento. El tope de gama Multimedia Navi Pro, el mismo que en el Insignia, cuenta con una pantalla táctil a color de ocho pulgadas y puede ser manejado por voz.

El sistema de llamada de emergencia E-Call es opcional lo mismo que el sistema de sonido Bose con un total de siete altavoces, que permite almacenar hasta ocho perfiles diferentes a través del amplificador digital en función de los gustos y preferencias individuales.

El nuevo Astra presenta el parabrisas calefactado, otra característica de confort para que conducir en invierno sea más cómodo y seguro. Los cables finos, casi invisibles, atraviesan la luna delantera para asegurar una buena visibilidad de la carretera en los días helados y que el parabrisas no se empañe.