Honda CR-V, robustez y ligereza

Honda CR-V, robustez y ligereza

La nueva generación incorpora el chasis más liviano y rígido en la historia del modelo

Gracias a un extenso programa integral de ingeniería y diseño, el nuevo Honda CR-V cuenta con la estructura más robusta y ligera del modelo hasta la fecha. También es nueva la suspensión, y el sistema tracción a las cuatro ruedas mejora la respuesta según las distintas condiciones de la carretera y es más eficiente. Con las últimas tecnologías en seguridad, las primeras unidades con motor de gasolina llegan al mercado en otoño.

El nuevo diseño del último CR-V se basa en una carrocería que emplea materiales ligeros y de gran resistencia. En el chasis, se utiliza por primera vez acero de muy alta resistencia en hasta el 9 % de la carrocería, una superficie que refuerza las zonas que podrían verse más afectadas por los choques. Además, emplea una mayor combinación de distintos componentes de acero que se cuantifica en un 36 % frente al 10 % del modelo anterior. En definitiva, se ha logrado un aumento de la rigidez a la flexión de un 35 % y un incremento del 25 % en la rigidez torsional.

Esa ligereza y resistencia de la estructura principal se asocia al armazón del bastidor delantero para una mejor y eficaz absorción de las fuerzas de un impacto en caso de una colisión frontal. Un diseño que también ha tenido en cuenta reducir el daño a los demás vehículos implicados. Y como complemento con el conjunto de sistemas avanzados de asistencia de seguridad activa, de serie en toda la gama, incluye el sistema de aviso de cambio involuntario de carril, el sistema de control de crucero adaptativo y el de prevención y mitigación de choques, entre otros.

Mejor maniobrabilidad

Por primera vez, el nuevo CR-V equipa un sistema que asociado al control de estabilidad mejora la maniobrabilidad. Adaptado al mercado europeo, incorpora los parámetros de un estilo de conducción específico y responde a las indicaciones de la dirección con una asistencia ligera para una mayor seguridad, con un comportamiento más predecible y una optimización de la estabilidad.

La última evolución del dispositivo de tracción integral, disponible como opción, distribuye hasta un 60 % de par a las ruedas traseras cuando es necesario. Una calibración del sistema que se traduce en un mayor rendimiento en curva. Por lo que se refiere a otros órganos mecánicos, como la suspensión y la dirección, contribuyen a esa dinámica centrada en el conductor, que Honda presume de ser la mejor del CR-V hasta la fecha.

La nueva configuración de la suspensión trasera multibrazo, junto a las barras estabilizadoras más rígidas, proporcionan un mejor confort de marcha y reducen el balanceo de la carrocería en las curvas. La dirección, de desmultiplicación variable, se ha diseñado para una respuesta más lineal y precisa.

Las primeras unidades del nuevo Honda CR-V con motor de gasolina Vtec Turbo de 1,5 litros llegarán al mercado el próximo otoño y las versiones híbridas se retrasarán a principios del año que viene.

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