El dispositivo luminoso, la señal más efectiva en caso de avería

La DGT recomienda su uso pero mantiene la obligatoriedad de llevar dos triángulos de preseñalización

Una de las situaciones de peligro en carretera es cuando nos vemos obligados a parar el vehículo, ya sea por avería, accidente o un pinchazo. La DGT obliga a llevar dos triángulos de preseñalización de peligro y chalecos reflectantes como medida para advertir al resto de conductores de nuestra presencia pero la llegada de un dispositivo luminoso, que supone una señal de alerta más efectiva, hace que el organismo autónomo recomiende su uso.

La prioridad sigue siendo la seguridad de todos los ocupantes de la carretera. La DGT permite elegir entre bajar del coche o no si nos detenemos en una vía por avería o accidente. Lo primero es accionar las luces de emergencia, ponernos el chaleco y decidir si colocamos los triángulos por el peligro de ir andando por la carretera.

El principal problema es que nos ocurra en una calzada de doble sentido, y más aún si es después de una curva. Hay que colocar dos triángulos, uno por detrás y otro por delante, a 50 metros del vehículo y que sean visibles, como mínimo, a 100 metros o más si existe un obstáculo para cumplir con la regla de visibilidad del hectómetro.

Una distancia elegida porque un vehículo que circula a 120 km/h, necesita unos 113 metros si se suma el tiempo en ver el peligro, la reacción y la frenada. En calzadas con más de dos carriles por cada sentido o de sentido único solo se necesita un triángulo a 50 metros por detrás del coche y visible desde 100 metros de distancia.

Desde julio del año pasado, la DGT permite el uso de un dispositivo luminoso para señalar al resto de conductores la presencia y no es necesario bajar del vehículo. De hecho se pretende modificar el Reglamento General de Vehículos para sustituir los triángulos por señales luminosas en todos los casos y de forma obligatoria.

El dispositivo luminoso debe cumplir una serie de requisitos para ser legal y quedar homologado por la DGT. Debe emitir una luz de color amarillo auto, de alimentación autónoma, alta visibilidad y que quede estable sobre una superficie plana. La señal Help Flash fue el primero que llegó al mercado cumpliendo esos requisitos y, además, lleva una activación magnética. Con la ventaja que es apto para todo tipo de vehículos, lo que solventa el problema de las motocicletas que no tienen obligación de llevar los triángulos.

Los momentos de mayor peligro se producen en situaciones de escasa iluminación, y con cifras de la DGT, el 70 % de los atropellos mortales son durante el crepúsculo o la noche, y el 90 % en vías sin suficiente iluminación.