La última imagen de Agnese: así interpreta la policía sus gestos al salir de la discoteca

Imágenes de las cámaras de seguridad de la discoteca en las que se ve a Agnese Klavina montándose en un vehículo / SUR

Los investigadores analizan las últimas imágenes de la desaparecida y aseguran que sus gestos denotan «miedo»

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

El nudo gordiano del caso de Agnese Klavina, en paradero desconocido desde septiembre de 2014 tras pasar la noche en una discoteca de Marbella y salir del establecimiento junto a dos británicos, se encuentra en las grabaciones de las cámaras de seguridad del local. Son las últimas imágenes que se tienen de la joven y, según han insistido investigadores del Cuerpo Nacional de Policía, en ellas se aprecia que la desaparecida tenía «miedo».

Así de contundentes se han mostrado los agentes, expertos en analizar el comportamiento del cuerpo humano, durante la declaración que han prestado durante la mañana de este martes en el juicio contra los procesados en esta causa, en el que los británicos Wetsley Capper y Craig Porter se enfrentan a una posible condena a 12 años de cárcel que solicita para ellos la Fiscalía de Marbella, al entender que son los responsables de la desaparición.

Los policías nacionales, tras estudiar las imágenes, han indicado que Capper rompe lo que ellos denominan el espacio íntimo de Klavina. Esto, han precisado, supone una amenaza, por lo que la joven intenta deshacerse de ella intentando alejarse del británico: «Trata de recuperar ese espacio, su tendencia es ir hacia atrás».

Han asegurado que en las grabaciones se aprecia un forcejeo en el que la joven hace gestos defensivos, como puede ser elevar las palmas de las manos, mientras que el acusado «la agarra fuertemente de las muñecas».

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Ella intenta retroceder, siempre sin dar la espalda al británico, siempre según han manifestado los agentes, quienes han insistido en que esto significa que el hombre supone una amenaza para la desaparecida. Se vuelve a producir un nuevo forcejeo, han relatado, en el que la actitud de ella es defensiva, mientras Capper hace gestos de dominancia, como sujetarle por las muñecas.

También lo es, según han añadido, el hecho de que el británico le colocase el brazo en la espalda. Al respecto, los investigadores han afirmado que el procesado la hace caminar en una dirección contraria a la que la desaparecida tenía intención, ya que antes ella estaba retrocediendo y no avanzando, lo que supone una actitud dominante por su parte, mientras que Klavina expresa resistencia.

Además, han declarado que ella nunca pierde de vista al hombre, considerándole una amenaza. De hecho, han aseverado que, en el momento de subirse al coche, ella nunca visualiza el habitáculo del vehículo, algo usual en una persona que fija en ese su objetivo, y choca contra varios elementos antes de acabar en el interior del turismo. Mientras, han apuntado que no deja de mirar a Capper.

Por todo ello, los policías nacionales han concluido que, del visionado de las imágenes, se desprende que «la emoción básica que primaba en Agnese era el miedo». Han argumentado que las dos conductas de esta sensación son atacar o huir y que las dos se dan en el caso de la joven, en la que se aprecia «algún atisbo de ataque» que se pierde cuando ve que «está en inferioridad de condiciones».

Los investigadores han continuado exponiendo el porqué de que la desaparición de Klavina haya sido considerada de alto riesgo. Han señalado que la joven había normalizado el hecho de salir por las noches y subirse al coche con desconocidos, por lo que su umbral del peligro es mucho más alto que el del resto de la población. Aun así, según su argumentación, la joven tuvo miedo al subirse marcharse con los dos británicos.