Tiroteado un hombre en el segundo ajuste de cuentas mortal en la Costa en 48 horas

El hombre fue tiroteado a las puertas de su vivienda, este chalé en la urbanización El Campanario de Estepona./Charo Márquez
El hombre fue tiroteado a las puertas de su vivienda, este chalé en la urbanización El Campanario de Estepona. / Charo Márquez

Un encapuchado huyó ayer en bici tras asesinar a un supuesto narco en la puerta de su casa en Estepona

JUAN CANO y CHARO MÁRQUEZMálaga

En apenas 48 horas, la Costa occidental ha sido escenario de sendos ajustes de cuentas que han dejado un saldo de dos muertos, un herido grave y, por el momento, tres detenidos. Tras el sangriento secuestro de Mijas, cuyo desenlace tuvo lugar la noche del viernes, las alarmas volvieron a saltar ayer en Estepona, donde un hombre fue ejecutado en la puerta de su casa. El autor, que ocultaba su rostro bajo un pasamontañas, huyó de la urbanización en bicicleta tras descerrajar al menos nueve tiros a su víctima, a la que sorprendió al llegar a su domicilio.

Noticias relacionadas

El crimen de Estepona sucedió en torno a las 3.40 horas, cuando los servicios de emergencias empezaron a recibir llamadas que alertaban de que se habían oído numerosas detonaciones en la urbanización El Campanario. Los disparos se habían escuchado concretamente en la calle Camino de Cortes, junto a un campo de golf. Varias patrullas se desplazaron inmediatamente al lugar y encontraron el cadáver de un hombre que presentaba tres impactos de bala en la cabeza y media docena más repartidos por el cuerpo (la policía recogió nueve casquillos en la escena del asesinato). Todo parece indicar que el sicario lo estuvo esperando oculto entre el mobiliario y sorprendió a la víctima cuando llegaba de madrugada a su domicilio.

Dos días antes, un hombre murió y otro resultó gravemente herido tras ser secuestrados y torturados en Mijas

Tras el suceso, el autor de los disparos se marchó recorriendo las calles de la urbanización en bicicleta, siempre con el rostro cubierto por el pasamontañas. Al parecer, huyó en dirección a la autovía, donde se supone que había un vehículo esperándolo.

La policía mantiene abierta una investigación para esclarecer la autoría del crimen. Los investigadores de la Udyco-Costa del Sol y de la comisaría esteponera han centrado sus pesquisas en identificar a la víctima y, a partir de ahí, buscar a posibles enemigos. Fuentes cercanas al caso informaron de que el fallecido era un ciudadano español, de origen magrebí, que se crió en Ceuta. Otras fuentes consultadas lo vincularon con el narcotráfico en la barriada ceutí de El Príncipe.

El otro crimen, el de Mijas, también está bajo investigación, aunque en este caso sí se han producido detenciones. Los hechos trascendieron la noche del viernes, cuando varios vecinos de la urbanización Puebla Tranquila, en Mijas, avisaron de que se estaba oyendo ruido en un domicilio donde parecía estar produciéndose una reyerta.

Al llegar, los guardias civiles se encontraron con el escenario de un secuestro con dos víctimas. Ambas habían sido maniatadas, amordazadas y torturadas. Presentaban heridas de arma blanca y de fuego. Uno de ellos estaba agonizando cuando llegaron los agentes, y falleció allí mismo. El otro, que salió deslizándose por el suelo, llegó malherido al hospital, con cortes en tendones de brazos y piernas que podrían afectarle a la movilidad. Todo apunta a que lo dieron por muerto.

Huida y captura

En apenas nueve horas, los investigadores localizaron a los presuntos autores del secuestro, tres ciudadanos suecos –misma nacionalidad que las víctimas– que huyeron de la urbanización en un Porsche, que abandonaron en el camino para realizar el final de viaje en taxi hasta Algeciras, adonde supuestamente pretendían llegar para coger un ferry hacia Marruecos. La Guardia Civil los interceptó en San Roque. Ayer, los tres detenidos pasaron a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Fuengirola, que los ha enviado a prisión por dos supuestos delitos de asesinato, uno consumado y el otro en grado de tentativa, y otros dos de detención ilegal, según confirmaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

Precisamente, este fin de semana, la Policía Nacional informaba de la detención de tres personas como presuntos integrantes de una banda que se hacía pasar por agentes de la Guardia Civil para simular registros y robar alijos de droga o dinero a grupos de narcos asentados en la zona de Campo de Gibraltar, lo que en el argot policial se conoce como 'vuelcos', en los que llegaban a maniatar y amordazar a las víctimas con bridas de plástico o cinta americana.

Para las Fuerzas de Seguridad, el aumento de los 'vuelcos' entre narcos podría ser una de las explicaciones de la espiral violenta que se ha vivido este año en la Costa del Sol. El último episodio, tal y como informó SUR, sucedió el pasado mayo. En los primeros 15 días del mes, Málaga fue escenario de tres muertes violentas, dos tiroteos y otros dos secuestros. Todos están aún en investigación.

El 12 de mayo, por ejemplo, un supuesto narco vecino de San Pedro Alcántara al que apodaban El Maradona fue asesinado en la puerta de la iglesia parroquial Virgen del Rocío de Marbella, donde acababa de ver cómo su hijo hacía la primera comunión.

Una semana antes, una pareja era abandonada junto al Hospital Costa del Sol. El matrimonio había sido secuestrado durante 24 horas. La mujer presentaba heridas por golpes, aunque su vida no corría peligro. El marido, en cambio, ya estaba muerto cuando llegó la policía. Tenía varios traumatismos e impactos de bala.

«Pensamos que eran jóvenes de fiesta haciendo ruido»

Tanya Money es vecina del fallecido y la noche de los hechos escuchó varias detonaciones. Su marido salió a la calle pero no vio nada extraño. «Yo estaba preocupada porque mi hijo mayor estaba fuera, aunque pensamos que eran jóvenes de fiesta haciendo ruido», comenta a escasos metros del lugar donde se encontró el cuerpo. A lo largo de la noche volvieron a oír coches pero hasta la mañana de ayer, al recibir mensajes de amigos advirtiéndoles del suceso, no se percataron de lo ocurrido. Esta vecina señala que era frecuente ver coches de alta gama con matrículas árabes llegando a la casa del fallecido.

La vivienda del tiroteado se encuentra en la urbanización El Campanario de Estepona, al oeste del municipio, mucho más cerca de San Pedro Alcántara que del centro de Estepona. Se trata de una calle con varias villas de grandes dimensiones, rodeada de un campo de golf, pistas de tenis y un club social. La casa de la víctima dispone de cámaras de seguridad a ambos lados que permitirán a la Policía poder obtener más detalles del crimen ya que el asalto se produjo justo en la puerta de la vivienda.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos