SALVAR EL RUEDO DE BANÚS

SALVAR EL RUEDO DE BANÚS

FRANCISCO MOYANO

EN los tiempos actuales, ante una sociedad muy sensibilizada con el trato a los animales, incluso radicalizada en ocasiones, la Tauromaquia vive momentos inciertos. Marbella no se muestra ajena a la tendencia y se encuentra en el estatus de 'ciudad no taurina'. El debate de los toros, como tantos otros, se encuentra pendiente de ser abordado. Pero en tiempos pasados la afición al toreo era palpable y no se concebían los grandes acontecimientos festivos sin alguna expresión taurina, caso de la Feria de San Bernabé. La eclosión turística que se experimenta en toda la Costa del Sol a partir de los años cincuenta, hace que se ponga de manifiesto el atractivo que los espectáculos taurinos poseían para los visitantes y la rentabilidad económica que podía suponer directa o indirectamente. Casi todos los municipios potencialmente turísticos se plantean la construcción de un coso taurino, ajustado a la iniciativa pública o privada. En Marbella, un grupo de promotores, encabezado por el potentado Bastiano Berghese, hizo realidad que la ciudad contase con una plaza adecuada y digna, lejana a la concepción modesta de otras iniciativas empresariales que se habían dado a lo largo del siglo XX. De acuerdo con la legislación vigente en aquel momento, consiguieron del Ayuntamiento la exclusividad en el término municipal, legítima pretensión de conseguir los suficientes beneficios que mitigasen la fuerte inversión realizada. Sorprendentemente, apenas un año después de que Pedrés, El Cordobés y Camino inaugurasen la plaza de Carretera de Ojén el día de San Bernabé de 1964, ya se encontraba redactado un proyecto para la construcción de otra plaza de toros, infraestructura contemplada en el denominado "Plan Banús", con el que don José Banús Masdeu iba a llevar adelante un Parque de Interés Turístico ("Andalucía la Nueva") y un puerto de referencia que ha alcanzado proyección mundial. A pesar de la traba de la exclusividad del grupo de Berghese, la licencia de construcción fue concedida con el beneplácito de las autoridades del Régimen, cosa que no ocurrió, de momento, con el Casino que también figuraba en el 'Plan Banús'. Los promotores de la plaza de Carretera de Ojén emprendieron acciones judiciales, exigiendo al Ayuntamiento las correspondientes indemnizaciones; se llevó a cabo un proceso negociador entre el grupo Berghese, el Ayuntamiento y Banús, de forma que la compensación económica fue aportada por la empresa de Banús. De esta forma se inició la coexistencia pacífica de ambas plazas. La de Andalucía la Nueva fue inaugurada en 1968 y, desde el comienzo, alternaría los festejos taurinos con los musicales. Un ejemplo de este uso del coso fue el Festival de Ópera y Ballet que se organizó en el verano de 1973, con el soporte de la infraestructura del Teatro del Liceo y con grandes voces de la lírica como Montserrat Caballé, Pedro Lavirgen y Jaume Aragall. Innumerables los conciertos y recitales que a lo largo de las décadas siguientes serian albergados en el albero de esta plaza. Los festejos taurinos se omitieron a partir del año dos mil, pero siguieron los musicales y también uno deportivo tan importante como fue la fase final de la Copa Davis de tenis. Como informaba este periódico hace unos días, un prestigioso grupo empresarial anuncia la reapertura de la plaza como un centro de ocio y espectáculo, Marbella Arena. Hay que aguardar a los datos que se facilitarán próximamente. De entrada, a la espera de ver realidades, parece una buena forma de rescatar del olvido y abandono un recinto como este, con tanta actividad en otro momento. Se trata de una obra concebida por el arquitecto bilbaíno Luis Mará Gana y Hoyos, nacido en la ciudad vasca el diez de enero de 1911 y fallecido en Madrid el 14 de mayo de 1990. Fue uno de los arquitectos que se encargó de reconstruir la ciudad de Guernica tras la Guerra Civil. También tuvo mucho que ver en el aspecto final del estadio Vicente Calderón. El proyecto redactado para la plaza de toros de Nueva Andalucía es bastante similar al que realizó para la plaza de Vistalegre de Bilbao, aunque dando solución a determinados elementos que habían quedado pendientes en el caso de Bilbao. Hubo unos años dorados para las actuaciones musicales en la plaza, caso de una joven Sade Adu que actuó el 15 de abril de 1986, cuando había triunfado en medio mundo con canciones como 'Your love is King' y 'Smooth operator'. En julio de 1996, siendo concejal de fiestas Julián Muñoz, ante cinco mil personas, actuó el blues man B.B. King. En julio de 2005 lo hizo Joe Cocker, que había estado en Marbella en 1985. Parece que se abre nueva vida para la plaza de Nueva Andalucía. Que sea larga y feliz.

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