Así se preparan los narcos para transportar el hachís

Vídeo grabado esta semana en en la playa Tubalita, situada en Sabinillas. / SUR

Ante la atenta mirada de los bañistas, numerosos porteadores transportan combustible a una embarcación para abastecer a las planeadoras

Alvaro Frías
ALVARO FRÍASMálaga

La discreción no parece importar a los grupos de narcos a la hora de prepararse para transportar el hachís desde Marruecos hasta las costas españolas. Ejemplo de ello es la escena con la que se han encontrado numerosos bañistas que han estado esta semana en la playa Tubalita, situada en Sabinillas, en Manilva.

Entre familias y usuarios que disfrutaban de una jornada de playa, a plena luz del día, más de una veintena de porteadores corren desde el litoral hacia la orilla del mar, donde espera una lancha. En este caso, no la descargan, sino que la llenan de garrafas de gasolina.

Las fuentes consultadas por este periódico han explicado que se trata de una maniobra «muy peligrosa»: «Pueden explotar o prenderse en cualquier momento en una playa llena de gente. De hecho, los porteadores incluso fuman estando al lado de las garrafas».

Todo se hace en cuestión de cinco minutos. Una furgoneta llega cargada con las garrafas de gasolina a la playa, donde aguardan los porteadores y una lancha en la orilla. «Van a todo trapo, sin mirar nada ni a nadie, cuanto menos tarden, antes se van», cuenta un usuario de la playa, quien ha indicado que esta semana se ha vivido esta escena en esta playa hasta tres veces.

Ha ocurrido miércoles, jueves y viernes. Sobre las 14.00 horas y, luego, sobre las 16.00 horas, ha indicado este usuario, quien muestra su preocupación por la situación en esta playa.

Las fuentes consultadas por este periódico han manifestado que las redes dedicadas al tráfico de hachís desde Marruecos a España necesitan cada vez más gasolina para abastecer a las narcolanchas. Esto responde a la presión de la Policía Nacional y del Organismo de Coordinación del Narcotráfico (OCON) de la Guardia Civil, quienes han asestado duros y continuos golpes a los narcos.

En este sentido, han manifestado que las autoridades vienen observando como las organizaciones del tráfico de hachís, ante esta presión, están cambiando sus rutas de descarga de la droga. Usan puntos mucho más alejados del Campo de Gibraltar, tales como Almería o Huelva, para realizar los alijos, por lo que necesitan grandes cantidades de gasolina para abastecer a las narcolanchas.