Playas implica a los chiringuitos en la recuperación del vallado destruido en la duna Real de Zaragoza

Playas implica a los chiringuitos en la recuperación del vallado destruido en la duna Real de Zaragoza

El Ayuntamiento insta a los conductores a que utilicen las dos bolsas de aparcamientos habilitados en el entorno de la Reserva Ecológica

Nieves Castro
NIEVES CASTROMarbella

Una cadena humana trabajó el jueves tarde en la reposición del vallado perimetral dispuesto para la protección de la duna Real de Zaragoza después de que más de cien metros lineales de estacas hayan sido arrancadas en distintos puntos por individuos no identificados. Lo singular de la estampa tras los nuevos atropellos que ha sufrido este paraje litoral en las últimas semanas, era ver trabajar codo con codo a personal municipal con empleados de los chiringuitos de la zona. Negocios que se han comprometido con los trabajos de reposición y también con la difusión del singular valor de la duna Real de Zaragoza, la más grande de la Reserva Ecológica, instando a los clientes a que hagan uso de las dos parcelas acondicionadas en el entorno como aparcamiento. En este tramo de costa funcionan los chiringuitos 'Ahí te quiero ver', Xiroco, Ranchón Cubano y SILT.

«Los propios chiringuitos están informando a sus clientes de los lugares para aparcar e incluso están participando en la reposición del vallado porque saben que el éxito de sus negocios se basa en el atractivo natural de la zona y son los primeros interesados. Todos juntos seguro que acostumbraremos a los usuarios a aparcar en los lugares destinados para ello y a disfrutar de la duna cívicamente», afirma el concejal de Playas y Medio Ambiente, Manuel Cardeña. La reposición del vallado, acción que lidera el Ayuntamiento bajo la supervisión de Pro Dunas, comenzó esta semana y concluirá en los próximos días tras la colocación de unos 120 metros lineales de maderas, material procedente del almacén o que ha sido recuperado tras quedar desperdigado por los arenales.

A la labor de información y ordenación del tráfico que está desarrollando la Policía Local en los entornos dunares, se suma, por tanto, en este tramo de litoral la implicación de los propios locales. Uno de los trabajadores del chiringuito 'Ahí te quiero ver', Adrián de la Rosa, confirma los esfuerzos que se están realizando a diario para que los clientes aparquen en las dos parcelas habilitadas en Arroyo Sequillo y al sur de la avenida Cibeles (vial por donde se accede al edificio Andalucía Lab), con capacidad para unos 400 vehículos entre ambas. Asegura que son conscientes de que el atractivo natural de la duna fundamenta parte del éxito de los cuatro negocios existentes y que, además, por cuestiones de seguridad los coches no pueden convertir la zona en una ratonera. «Nosotros advertimos a nuestros clientes para que aparquen en las parcelas dispuestas por el Ayuntamiento, lo contrario es una pena porque se degrada el entorno, y un peligro porque se producen grandes embotellamientos y no es la primera vez que las ambulancias han tenido que venir a realizar asistencias por golpes de calor y otros incidentes», asegura este trabajador que a renglón seguido señala que las dos bolsas de aparcamiento no cubren toda la demanda que existe en estos días de verano. ¿Consecuencia? Los veraneantes menos cívicos o ignorantes del valor ecológico de la zona meten el coche hasta la misma playa, haciendo caso omiso del cartel que prohibe el paso a vehículos y motocicletas, excepto a vehículos de carga y descarga entre las 8.00 y las 12.00 horas y a matrículas autorizadas. La barrera que impide el acceso desde la avenida Cibeles ha sido arrancada y yace a pocos metros sobre el suelo. Al respecto, el edil de Playas ha asegurado que la barrera será sustituida por otro modelo.

Las sanciones por circular en zonas no autorizadas oscilan entre los 60 y 3.000 euros

Mientras el Consistorio vuelve a hacer un llamamiento a la concienciación ciudadana y al civismo, los conductores deben recordar que las sanciones por circular en zonas no autorizadas, según la Ley 8/2003 de Flora y Fauna de la Junta, oscilan entre los 60 euros para las leves y los 3.000 euros para las muy graves. Por su parte, la asociación ProDunas, colectivo que lleva décadas de lucha para la protección de los últimos enclaves dunares de Marbella, los más importante de la provincia, pide «un pequeño esfuerzo y colaboración» a todos los que visitan el lugar para preservar este patrimonio natural aunque para ello sea necesario caminar.