Le piden seis años de cárcel por atropellar adrede a dos personas en Puerto Banús y causar un accidente múltiple en la huida

En foto, como quedó el coche. En vídeo, la secuencia de la detención del supuesto conductor del coche del atropello de Marbella por un guardia civil./
En foto, como quedó el coche. En vídeo, la secuencia de la detención del supuesto conductor del coche del atropello de Marbella por un guardia civil.

El conductor, un joven británico de 30 años, está acusado de sembrar el pánico al circular con un todoterreno por una zona peatonal tras una pelea y provocar después un siniestro, dejando un total de nueve heridos

Juan Cano
JUAN CANOMálaga

Un coche circulando por una zona peatonal, atropellando presuntamente adrede a dos jóvenes, una fuga kamikaze y una colisión múltiple en la huida que ponía los pelos de punta. Las imágenes del suceso, que se originó tras una pelea en la puerta de un club de playa de Puerto Banús en 2017, tuvieron repercusión internacional por su espectacularidad. Y porque, milagrosamente, no hubo muertos.

Pero sí heridos. Hasta nueve, cinco de ellos graves, y un detenido que ahora se enfrenta a una posible condena a seis años de cárcel, que es la pena que pide para él la Fiscalía de Marbella. También hubo un milagro: un bebé de 12 días que viajaba en uno de los coches implicados en el siniestro resultó ileso.

Los hechos se remontan al 28 de mayo de 2017. Según el fiscal, el acusado estaba en la puerta del Ocean Club, situado al final del tramo peatonal de la avenida Lola Flores, cuando, sobre las nueve de la noche, se originó una pelea entre dos grupos de ciudadanos británicos.

Tras ese incidente, el acusado, un británico que ahora tiene 29 años, se subió al volante del vehículo en el que llegó al club, un Audi Q7 propiedad de un tercero y, «pese a haber consumido alcohol y cocaína», se puso al volante del mismo. Dio una tasa de 0,51 y 0,53 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, el doble del máximo permitido.

El representante del Ministerio Público relata que el individuo se alejó unos metros del lugar de la pelea, pero volvió y «consciente del peligro y con absoluto desprecio a la vida de los viandantes, aceleró el vehículo, dirigiéndose a gran velocidad por el tramo peatonal contra las personas que abandonaban el establecimiento a pie», añade en su escrito de acusación, al que ha tenido acceso SUR.

De este modo habría embestido con el vehículo a un joven de 30 años por la espalda, «dando vueltas sin detenerse a gran velocidad, de forma intimidante, a una rotonda ornamental de la zona peatonal, sembrando el pánico entre las personas que allí se encontraban y que huían para no ser atropelladas, al no haber sitio donde refugiarse», describe el fiscal.

El ataque no cesó ahí. El conductor salió de la zona peatonal, golpeando un Ford Focus que estaba aparcado en la rotonda exterior, donde dio la vuelta y regresó a la zona peatonal, circulando a gran velocidad. , «que no había podido ponerse a salvo al encontrarse en el suelo por el golpe anterior», y arrolló también a otro joven que trataba de auxiliar a ésta, y que salió despedido por los aires al ser arrollado por el vehículo.

En esos momentos, llegó un coche patrulla de la Guardia Civil, que acudió inmediatamente ante la situación de pánico que se generó. Según el fiscal, solo la «pericia en la conducción» del agente evitó la «embestida frontal» del acusado, que escapó por la autovía A-7 a gran velocidad, «consciente igualmente del grave peligro que generaba y con absoluta indiferencia por la integridad de los usuarios de la vía».

Después, comenzó a circular por la avenida Príncipe Alfonso de Hohenlohe a una velocidad superior a 90 kilómetros por hora y se cambió al carril contrario, siempre según el escrito acusatorio. Dos coches que circulaban correctamente lograron esquivarlo, pero no el tercero, un Volkswagen Polo conducido por una mujer extranjera de 54 años.

Pese a esa primera colisión –continúa el fiscal–, el acusado supuestamente siguió circulando a contravía y embistió frontalmente a un Skoda en el que viajaba un matrimonio con su bebé de 12 días y su perro. Por la violencia del impacto, el Skoda salió despedido hacia atrás y colisionó con un Volvo en el viajaba una mujer con sus dos hijas menores.

Ni siquiera eso lo detuvo. El acusado siguió circulando «de forma descontrolada» por ese carril, pero se desplazó hacia la derecha por haber perdido una rueda y el eje, chocando contra un Toyota que estaba parado en un semáforo.

Los dos británicos que viajaban en el Audi Q7 salieron corriendo tras la colisión, cada uno en una dirección diferente. Una patrulla de la Guardia Civil que los había esquivado en la avenida Lola Flores y que venía persiguiéndolos desde allí arrestó en la playa al conductor. Su acompañante fue interceptado por la policía. Solo el primero se sentará en el banquillo.

Por todo lo anterior, la Fiscalía atribuye al acusado un delito de conducción temeraria con manifiesto desprecio por la vida de los demás, cinco delitos de lesiones, otros cuatro de lesiones leves y un delito continuado de daños, por los que pide para él una condena a seis años de cárcel. Asimismo, solicita que indemnice a las víctimas con la suma total de 348.325 euros.