Piden 28 años para un hombre acusado de asesinar a otro de un tiro en la nuca

Urbanización de Marbella donde fue hallada la persona muerta con un disparo en la cabeza. /SUR
Urbanización de Marbella donde fue hallada la persona muerta con un disparo en la cabeza. / SUR

El fiscal asegura que la muerte de la víctima se produjo después de que quedara con el procesado para tratar una venta de hachís en Marbella

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

La Fiscalía de Málaga ha pedido que un hombre sea condenado por la muerte de otro de un tiro en la nuca tras una reunión en una cafetería marbellí. Según se recoge en el escrito de acusación, al que ha tenido acceso este periódico, el representante del Ministerio Público considera que el procesado asesinó a la víctima, por lo que solicita que se le imponga una pena total de 28 años de prisión en relación a estos hechos.

El caso tuvo lugar el 15 de marzo de 2017. Aquella noche un repartidor de pizza encontró el cuerpo de un motorista tirado en una calle de la urbanización Lomas de Río Verde de Marbella. Tal y como adelantó este periódico entonces, el hombre presentaba una herida producida por un tiro con una bala blindada que había entrado por la nuca y salido por el lado derecho de la cabeza, atravesando el casco que llevaba puesto.

El fiscal explica en su escrito lo que afirma que ocurrió en las horas previas del hallazgo. Señala que, sobre las 21.30 horas, el acusado y la víctima quedaron en una cafetería de la localidad, que está situada junto al gimnasio que solía frecuentar el fallecido, para tratar un asunto «relacionado con una transacción o venta» de hachís.

El procesado, siempre según el relato de los hechos que hace el Ministerio Público, llegó una hora antes del encuentro al local. Pero no lo habría hecho solo, sino con otro hombre que conocía a la víctima, ya que ambos iban al mismo gimnasio.

La Fiscalía pide una indemnización de 220.000 euros para la mujer de la víctima

El fallecido, un hombre nacido en Ceuta y de 30 años de edad, había ido aquella tarde al gimnasio en su moto. Después acudió a la cita, en la que compartió mesa con el procesado y el otro hombre.

Precisamente, este último fue el primero en abandonar la cafetería, marchándose en un vehículo de alta gama. El segundo en salir fue el acusado, según el fiscal, quien explica que éste se dirigió a la moto de la víctima, que estaba aparcada a escasos metros del establecimiento, y desinfló la rueda delantera «para asegurar sus ilícitos propósitos».

Tras ello, supuestamente, se marchó con el fallecido en la motocicleta. El representante del Ministerio Público indica que el motorista llevaba el casco puesto, mientras que el procesado, que iba de pasajero, circulaba con la capucha de su sudadera cubriéndole la cabeza.

El recorrido duró poco, en concreto, un kilómetro y medio en dirección a Puerto Banús. Según se recoge en el escrito de acusación, se pararon en la citada urbanización, a unos 500 metros de la intersección con la antigua carretera N-340.

Al parecer, la víctima se percató de que la motocicleta tenía alguna anomalía en la rueda delantera, por lo que frenó y se detuvo. Sin que ninguna de las dos personas que iban en el vehículo se bajara del mismo, el fallecido se habría agachado para observar la rueda.

El fiscal asegura que ese fue el momento que aprovechó el procesado para asesinar al joven ceutí. Explica que la víctima, por la postura que había adoptado, le había dejado al descubierto la zona del cuello, por lo que, supuestamente, sacó la pistola semiautomática que llevaba y, tras colocarle el cañón del arma en la nuca, «le disparó a bocajarro».

La muerte se produjo al momento, ya que la bala le destruyó los centros vitales encefálicos. Mientras el fallecido quedó tirado en la calzada, el representante del Ministerio Público asevera que el acusado huyó del lugar llevándose consigo la bandolera de la víctima, en la que había varios terminales telefónicos y unos 400 euros en efectivo.

Lo ocurrido está considerado por la Fiscalía como un delito de asesinato, además de otros de tenencia ilícita de armas y de hurto, de los que cree responsable al procesado en este caso. Además de la pena de prisión de 28 años, el representante del Ministerio Público solicita una indemnización de 220.000 euros para la viuda de la víctima y de 98.000 euros para cada uno de sus dos hijos.

 

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