Pedro Brugada: «La muerte súbita afecta a todos»

Pedro Brugada. /Charo Márquez
Pedro Brugada. / Charo Márquez

Ha recibido el premio científico de la Fundación Lefoulon-Delalande, por su investigación sobre las arritmias cardíacas

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZ

Hace 30 años descubrió el síndrome que lleva su nombre y ha dedicado toda su vida a investigarlo y tratar de buscar una cura, que aún no es posible. Confía en que pronto podrá verlo. Resultado de su trabajo es la concesión el premio científico de la Fundación Lefoulon-Delalande, en la Cúpula del Instituto de Francia, los Nobel de la cardiología.

-¿Qué supone desde el punto de vista profesional la obtención de este premio?

- Pues es la cereza en la tarta a una carrera de 40 años de cardiología donde he hecho mucho trabajo tanto clínico como médico y también científico. Es un premio muy especial porque es el reconocimiento de cardiología de mayor relevancia. Es un gran honor porque uno no se propone como candidato para este premio, sino que te lo conceden cuando consideran que has hecho algo relevante para la medicina.

- Y ¿qué supone el premio para la sanidad malagueña? Ya que usted trabaja en Hospiten Estepona.

- Pues es como si el trabajador de una fábrica gana un premio y toda la fábrica lo recibe con alegría. Espero que todo el colectivo médico de Málaga también esté contento. De todas formas yo soy un hombre sin fronteras. Para mí España, Bélgica, Holanda, Estados Unidos es todo lo mismo desde el punto de vista científico.

- Hay muchas quejas en nuestro país sobre el escaso apoyo a la investigación científica. ¿Son críticas fundamentadas?

- En España hay muy buena investigación científica. Hay muchos centros de investigación, hospitales universitarios, donde se están haciendo cosas muy importantes. Hoy en día el nivel de la investigación en España es muy alto. El problema de toda Europa, no sólo de España, es simplemente la falta de medios financieros. Las cosas han cambiado y la investigación que se apoyaba mucho en la industria, hoy en día ha bajado mucho desde que cambiaron las relaciones entre la industria y el mundo médico para evitar conflicto de intereses. La crisis económica del 2008 tuvo también un impacto en toda Europa que se sigue sintiendo. A pesar de tener un nivel muy alto de investigadores, los medios son muy limitados.

El síndrome de Brugada es la causa más importante de muerte súbita en jóvenes con corazón normal

Dos de cada tres personas que mueren súbitamente no tienen ninguna relación con el deporte

- Usted es el descubridor del síndrome de Brugada, al que ha dado nombre. ¿Qué es realmente?

- Es una enfermedad de la parte eléctrica del corazón. La estructura es normal pero la parte eléctrica presenta un defecto genético que hace que de una manera inesperada, sin aviso previo, produce arritmias, una fibrilación ventricular que resulta la muerte súbita. La causa son problemas en el canal de sodio que controla la electricidad del corazón. Es una enfermedad hereditaria que se transmite de padres a hijos sin saltar generaciones. Es decir con una probabilidad del 50 por ciento.

- ¿Cuál es la incidencia de esta enfermedad en estos momentos?

- El primer caso que yo vi fue un niño hace 33 años. Y seis años más tarde hice mi primera publicación. Entonces la enfermedad era una curiosidad que no pasaría de tener más importancia. Pero hoy en día sabemos que el síndrome de Brugada es la causa más importante de muerte súbita en personas jóvenes con corazón normal, gracias a un estudio hecho en Inglaterra. Si uno mira las familias que han tenido una muerte súbita de una persona aparentemente sana, resulta que el síndrome de Brugada es la causa número uno. El 62 por ciento de las muertes súbitas la causa es el síndrome de Brugada. En zonas donde esta enfermedad es endémica, como por ejemplo, el sudeste asiático, uno de cada cien hombres es portador de este síndrome y en Europa sería de uno de cada mil. Ha cambiado por completo el concepto sobre este enfermedad que se clasificaba como rara y hoy en día es muy frecuente.

- ¿Y es fácilmente detectable?

- No se diagnostica mucho. Cuando muere una persona joven, si no se hace la autopsia y los estudios familiares para conocer si es hereditaria, no se va a diagnosticar. Si no se hacen autopsias nunca tendremos claridad sobre el diagnóstico. Y además es necesaria una autopsia molecular o genética. Buscar en el material genético si eran portadores de esta enfermedad hereditaria.

- Es por ello muy importante por tanto las revisiones cardíacas aunque aparentemente no padezcamos del corazón.

- Claro y no sólo el sondeo de la persona sino su historial familiar. Cuando en una familia hay dos o más casos de muertes inesperadas sin saber la causa, nos tiene que saltar la alarma de que puede ser un síndrome de Brugada. Muchas veces se hace estos controles pero olvidamos preguntar si en la familia hubo problemas. Si así ha sido hay que ir más allá y realizar más estudios.

- ¿Debemos por tanto rechazar la idea de que la muerte súbita es una enfermedad de deportistas?

- La mayoría de las víctimas de la muerte súbita no hace deporte. Dos de cada tres personas que mueren súbitamente muere sin ninguna relación con el deporte. Si solo se hacen reconocimientos a los deportistas estamos estudiando sólo a una tercera parte de los afectados. Habría que hacerlo a toda la población.

- ¿En qué momento se encuentra su investigación?

- Estamos en un fase interesante. Primero descubrimos que era un defecto genético, también hemos comprendido cómo se transmite de padres a hijos, también sabemos cómo se altera la función eléctrica del corazón. Se han hecho investigaciones para encontrar medicamentos que por desgracia no funcionan por los efectos secundarios.

- ¿No existe por la tanto todavía cura para el síndrome de Brugada?

- La única opción para evitar la muerte súbita en estos momentos es el desfibrilador implantable. Pero gracias a que conocemos el defecto genético creo que en el futuro cercano se podrá manipular genéticamente la enfermedad y curar a los pacientes. Es decir, una vez que sabemos que existe este defecto genético, se corta con unas tijeras genéticas, se corta la pieza y se sustituye por una pieza normal. Es lo que se conoce como CRISPR. Por el momento el síndrome de Brugada no se puede curar con la tijera genética pero se están haciendo experimentos con animales para corregir estos defectos en el futuro. Yo nunca pensé que vería una curación y posiblemente la voy a ver. Pero lo más importante es diagnosticar porque si uno no sabe que un paciente está afectado la primera manifestación puede ser la muerte súbita.

- Entonces, ¿qué medidas se toman con las personas a las que se les diagnostica?

- Hacemos estudios para ver quiénes son candidatos para recibir un desfibrilador implantable, porque es una decisión muy seria y depende del riesgo. Porque es lo único que tenemos en estos momentos para combatir la muerte súbita.