Marcos, el empresario de la noche marbellí que murió tiroteado por dos sicarios en la puerta de su casa

Imagen del coche tiroteado. /SUR
Imagen del coche tiroteado. / SUR

La víctima fue atacada en su vehículo a las tres de la madrugada por dos pistoleros que lo estaban esperando a las puertas de su vivienda

JUAN CANO MálagaHÉCTOR BARBOTTA Marbella

Sólo los trabajos de construcción de una nueva villa rompen la calma en la mañana del lunes en la zona sur de San Pedro Alcántara, la más cotizada de ese distrito y una de las más caras de Marbella, a mitad de camino entre Puerto Banús y la lujosa urbanización Guadalmina. En ese sector salpicado de chalés y viviendas de lujo vivía Marcos, un empresario de 49 años, español de origen marroquí, que llevaba toda la vida en la ciudad y que era propietario de varios bares y discotecas en Puerto Banús. Marcos comenzó su andadura empresarial en Marbella, donde actualmente era propietario de cinco establecimientos nocturnos, algunos de ellos de los más señeros de la zona y situados en primera línea de mar en Puerto Banús. Su carrera y su vida acabaron en la madrugada de ayer, cuando dos sicarios lo sorprendieron cuando entraba en su casa, una villa blanca de dos plantas donde un cartel de una agencia de seguridad advierte de que cuenta con vigilancia las 24 horas.

El empresario era propietario de cinco establecimientos nocturnos en Marbella

Ayer, unas horas después del suceso, todavía se podía ver el reguero de sangre, que comienza en mitad de la calzada y se pierde en el interior de la vivienda, bajo un grueso portón de madera. El empresario, que no tenía antecedentes penales, llegó a su casa poco antes de las tres y media de la madrugada a bordo de un coche de alta gama, un Bentley con matrícula extranjera que daba cuenta de su cómoda posición económica. Allí lo esperaban dos pistoleros. La calle es oscura, de casi nulo tráfico. Junto al portón de entrada hay un contenedor de basura que pudo haber servido a los asesinos como parapeto y escondite. Según las primeras informaciones, no hay testigos.

Cuando se disponía a entrar en el garaje de la vivienda, los sicarios le dispararon más de una veintena de veces. Tuvieron que recargar sus armas. La víctima intentó bajar del coche por el asiento del acompañante, pero no le dio tiempo. Catorce disparos impactaron en su cuerpo. La policía contó veinte impactos de bala en el vehículo y recogió doce casquillos en el lugar de los hechos. Al parecer, todos los disparos fueron realizados por arma corta.

La Udyco y la Policía Científica se han hecho cargo de la investigación y mantienen abiertas todas las hipótesis.

Arriba, calle en la que sucedieron los hechos. Abajo, en ambas fotos se aprecia sangre en la acera. / SUR

 

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