Marbella duplica en un año las licencias de obra, que han alcanzado los 143 millones

Entre septiembre de 2017 y agosto de 2018 se han otorgado permisos para 528 viviendas, frente a los 272 registrados el año anterior

MÓNICA PÉREZ

Marbella mantiene su poder de atracción para nuevas inversiones y su dinamismo en la actividad urbanística tras varios años de ralentización y ha conseguido duplicar el número de licencias de obra mayor. Entre septiembre de 2017 y agosto de 2018 el Ayuntamiento ha otorgado un total de 528 licencias de obra de viviendas que alcanzaron un presupuesto total de ejecución material de obra de 143,2 millones de euros. En la comparativa de los datos con respecto al mismo periodo del año anterior se observa un importante incremento. Entre septiembre de 2016 y agosto de 2017 se habían concedido permisos para 272 viviendas con un presupuesto total de 70,2 millones de euros. «Esto demuestra que Marbella sigue siendo una ciudad dinámica urbanísticamente y atractiva para nuevas inversiones tras años en los que las inversiones se iban a municipios limítrofes», señala la concejala de Ordenación del Territorio, María Francisca Caracuel, que ha hecho balance de la actividad de su departamento en el primer año de gestión de PP y OSP tras la moción de censura.

El incremento de la actividad se ha traducido igualmente en una subida del 30 por ciento en el número de licencias de obra menor, que han pasado de las 2.417 registradas entre septiembre de 2016 y agosto de 2017, con un presupuesto de 38,7 millones de euros, a las 3.154 licencias por un importe de ejecución material de 44,4 millones durante los últimos 11 meses.

En este año la ciudad ha dado importantes pasos en la consecución de la normalidad y seguridad jurídica del urbanismo tras el mazazo que supuso la anulación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2010 en el año 2015. Unas nuevas Normas Urbanísticas y, a finales de 2017, la aprobación del texto refundido del PGOU de 1986. La elaboración de un texto refundido del documento urbanístico constituyó, junto a la adaptación del PGOU a la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía (LOUA), la solución impulsada por el Ayuntamiento, primero por el tripartito y posteriormente por el actual gobierno, para que la ciudad recuperara la seguridad jurídica tras la incertidumbre que provocó la anulación del Plan aprobado en 2010.

Esa adaptación a la LOUA recibió precisamente el visto bueno definitivo del Pleno municipal en julio pasado, lo que ha abierto la puerta a la tramitación de una serie de modificaciones puntuales de elementos del plan del 86 para acometer proyectos. La primera de ellas, aprobada ya inicialmente, es la referida al proyecto de construcción del Hotel W en la zona de Las Chapas. «Ya tenemos un marco jurídico urbanístico que nos permite empezar a trabajar en nuevos proyectos para la ciudad», señala Caracuel, quien ha destacado que al mismo tiempo se están recibiendo solicitudes de modificaciones de elementos del texto urbanístico por parte del sector privado.

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