Maniatan a una familia y roban más de un millón en joyas en una mansión de Marbella

Los delincuentes embistieron con el coche la barrera de seguridad de la urbanización al huir/Charo Márquez
Los delincuentes embistieron con el coche la barrera de seguridad de la urbanización al huir / Charo Márquez

Cuatro encapuchados accedieron al chalé y, tras inmovilizar a los moradores, se apoderaron de las alhajas y de un todoterreno, en el que se dieron a la fuga

CHARO MÁRQUEZ y JUAN CANOMálaga

Actuaron con la disciplina de una banda paramilitar. Armados, perfectamente organizados y planificando hasta el último detalle del golpe. La Policía Nacional busca a cuatro encapuchados que asaltaron una mansión en Marbella, maniataron a sus moradores y se apoderaron de un botín en joyas que, según manifestaron las víctimas, se situaría entre uno y dos millones de euros.

El asalto se produjo en torno a las diez de la noche del jueves en la urbanización de lujo Marbella Sierra Blanca, un complejo residencial de mansiones que dispone de vigilancia privada. Sin embargo, los ladrones consiguieron esquivar al personal de seguridad y accedieron a la vivienda desde el monte, según han relatado fuentes cercanas al caso.

Los delincuentes embistieron con el coche la barrera de seguridad de la urbanización al huir

Los moradores tenían en el jardín un perro de la raza dóberman para vigilar los alrededores de la casa, pero los asaltantes lo golpearon con la culata de un arma hasta dejarlo completamente aturdido. En el domicilio se encontraban cuatro miembros de la familia extranjera, entre ellos un bebé, que tienen la casa alquilada desde hace un tiempo al propietario.

Los ladrones irrumpieron en el inmueble y, tras intimidar a los adultos, los maniataron para campar a sus anchas por la mansión. Su objetivo era el dinero en efectivo y las joyas que la familia tenía en la casa. Según las fuentes consultadas, acabaron haciéndose de joyas cuyo valor oscila entre uno y dos millones de euros.

Tras apoderarse del botín, los ladrones cogieron las llaves del vehículo de la familia, un Range Rover de color blanco, y se dieron a la fuga. Al tratarse de una urbanización vigilada y con el acceso controlado, los delincuentes tuvieron que romper la barrera para salir de ella con el todoterreno sustraído. Fue entonces cuando el servicio de seguridad del complejo residencial se percató de que habían asaltado una vivienda, según las mismas fuentes.