El libro demanda más atención

Uno de los expositores de la feria. :: josele/
Uno de los expositores de la feria. :: josele

La feria del libro de San Pedro Alcántara, que comenzó el pasado sábado, concluye hoyLos libros toman las calles de San Pedro para promover y potenciar la lectura entre los más pequeños

MARÍA GONZÁLEZ

«No sabía que había feria», confiesa Almudena Frechilla madre y residente en la localidad que junto a su hijo Jaime, de 11 años, acaban de toparse con la feria. No con una feria cualquiera, sino con la feria del libro de San Pedro que lleva celebrándose desde el pasado sábado y que permanecerá abierta hasta el hoy, jueves 11 de julio, en la calle Marqués del Duero.

Como Almudena hay muchos otros sanpedreños que visitan la feria por casualidad y es que tanto los lectores como los profesionales del sector demandan una mayor y mejor campaña de publicidad. A pesar de que esta cita es habitual desde hace unos años en los veranos sampedreños, no son pocos los que se quejan de la escasa información y de la falta de actividades.

Como es el caso de María Doña y Toñi Ramos, dos amigas que aprovechando el buen tiempo han decidido salir a tomar algo, «hemos ido a tomarnos un vinito, pero hemos pasado por aquí y era obligatorio pararse».

Comparte la misma opinión Daniel Pérez, trabajador de la librería Delta, que lleva desde hace cinco años ocupándose del stand durante la feria. «Es cierto que se hace solo una feria, pero si en cambio hubiera muchos eventos y se moviese y se informase a la gente con anterioridad, creo que se podría llevar un poco mejor».

Y es que las ventas hasta el momento son similares a las del año pasado. Sobre todo durante la primera semana, donde las cifras suelen ser superiores.

Los libros más vendidos son aquellos dirigidos a un público infantil. «Me gustan los libros de aventura, de acción, sobre todo los de mis youtubers favoritos, como TheGrefg», cuenta Jaime Castro, que visita la feria acompañado por su madre y abuelos. Entre los adultos las novelas policiacas y históricas siguen siendo las más demandadas.

Pilar Mármol

A pesar de los buenos resultados, todavía queda mucho por lo que trabajar, algo que la escritora y profesora Pilar Mármol comparte, «San Pedro no es un pueblo en el que haya una gran promoción de la cultura pero aún así me ha sorprendido el movimiento de gente que está habiendo».

Las ferias del libro a parte de ser una buena oportunidad para hacerse con algún que otro ejemplar de una forma más asequible, lo es para que los más pequeños se interesen por la lectura. «Este tipo de eventos es imprescindible, es algo que ayuda muchísimo a los niños en el colegio, también a la hora de desarrollarse y además, yo creo que se debería seguir apoyando la realización de estos eventos, tanto culturales como musicales», expresa Daniel.

No obstante hay un debate que afecta a la realización de las ferias del libro, y es que la mayoría de los compradores demandan más ediciones durante el año, como por ejemplo durante la época navideña. «Yo creo que se debería hacer ferias en otros momentos del año, no solo en verano. Si que es verdad que ahora hay más turistas, pero los que vivimos en esta localidad durante todo el año, podríamos tener más acceso a los libros si se celebrase en otoño o en invierno por ejemplo», manifiesta Almudena. A ella, se le suma la opinión de María que critica el poco número de ferias en la localidad, «pienso que las ferias de libro, aquí en San Pedro, se debería hacer como mínimo tres veces porque solo una al año me parece que es poco».

En cambio, los libreros, como Alberto López, dueño de la librería Nobel, opinan que con una al año es suficiente, «yo creo que debería ser algo excepcional , que si la hacemos varias veces al año deja de perder el encanto que tiene, dejaría de ser especial. Aunque si que es cierto que esta época es complicada por el tema de la demanda de libros de texto».

La opinión de Alberto es similar a la de su vecina de stand y feriante, Inmaculada Caracuel, cofundadora de la feria del libro de San Pedro, «pienso que con una es suficiente. Se hace en verano porque hay turismo, hay más afluencia de personas, los niños no tienen colegio y eso beneficia a las ventas. Si se hace en invierno no funcionaría».