El hombre asesinado en Marbella presentaba más de 20 disparos de Kalashnikov

Fue detenido en una operación contra una red que introducía hachís en helicópteros/Josele-Lanza -
Fue detenido en una operación contra una red que introducía hachís en helicópteros / Josele-Lanza -

Las pesquisas de la policía han permitido hallar el arma del crimen de este francés de 58 años tirada en un contenedor

JUAN CANO y ALVARO FRÍASMálaga

Las pesquisas policiales comienzan a arrojar datos sobre el crimen de Marbella, en el que un hombre de nacionalidad francesa y 58 años de edad falleció tiroteado en la tarde del pasado martes en lo que apunta a un nuevo ajuste de cuentas en la Costa del Sol. El fallecido, según ha podido saber este periódico, recibió más de una veintena de impactos de bala que procedían de un AK-47, también conocido como Kalashnikov.

Y es que, tras el levantamiento del cadáver del hombre, que falleció en el garaje de su vivienda situada en la calle Pizarra de la urbanización de lujo de Nagüeles, el cuerpo fue trasladado hasta el Instituto de Medicina Legal de Málaga, donde ayer se le practicó la autopsia. Fue un meticuloso trabajo el que desarrollaron los médicos forenses, quienes observaron que el fallecido presentaba impactos de bala en diversas partes del cuerpo, como cabeza, tórax o abdomen, comprobando que su muerte se produjo en el acto a raíz de los disparos.

Mientras se conocían los datos de la autopsia, los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que se han hecho cargo del caso se centraron en intentar localizar a la persona que había efectuado los disparos. Según las primeras pesquisas, el asesino habría seguido a la víctima en una moto –es una zona poco transitada y casi sin iluminación– y habría esperado a que entrara con el coche en el garaje, sorprendiéndola en ese momento y efectuando varias ráfagas de disparos contra ella.

Por el momento, los investigadores no han realizado ningún arresto en relación a este crimen. Aun así, fruto de las pesquisas, sí se ha logrado recuperar ya el arma del suceso, que fue hallada tirada en un contenedor de basura, siempre según confirmaron las fuentes consultadas por este periódico.

El fallecido tenía antecedentes policiales por tráfico de drogas y de armas

Para que la investigación continúe dando pasos, los policías nacionales indagan en el entorno del fallecido en busca de pistas sobre el crimen. En este sentido, al conocer su identidad, los agentes vieron que era un viejo conocido, sobre el que las fuentes indicaron que le constan antecedentes policiales por tráfico de drogas y armas. De hecho, según ha podido saber este periódico, llegó a ser detenido en el marco de una operación contra una red que introducía hachís en helicópteros.

El crimen de este ciudadano francés añade otra muesca al rastro violento del crimen organizado en Málaga, que acumula ya una veintena larga de casos, entre asesinatos, secuestros, tiroteos e, incluso, artefactos explosivos. El modus operandi y también el perfil de la víctima apuntan claramente a un ajuste de cuentas, que se añadiría al rastro sangriento que viene dejando el crimen organizado en la Costa del Sol a lo largo de este año, que no tiene precedentes.

Se trata de un hecho que se refleja en el último balance de criminalidad hecho público por el Ministerio del Interior, en el que se recoge que los homicidios y asesinatos consumados en la provincia de Málaga entre enero y septiembre crecieron un 87,5% respecto al mismo periodo del año pasado –pasando de 8 a 15 en 2018–. Son casos que, en su gran mayoría, las investigaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado –Policía Nacional y Guardia Civil– relacionan con ajustes de cuentas de organizaciones criminales, y que se han concentrado en la franja litoral entre Fuengirola y Estepona.

 

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