«Mi hermana nunca dijo que quisiera desaparecer»

Imagen de la sesión del juicio de ayer. /
Imagen de la sesión del juicio de ayer.

Los familiares de la joven a la que se pierde el rastro después de una noche de fiesta en Puerto Banús y marcharse en un coche junto a dos británicos aseguran que todo en su vida era normal y que nada hacía sospechar de que quisiera marcharse

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Los magistrados de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Málaga han continuado en la mañana de este martes con el juicio contra los británicos Wetsley Capper y Craig Porter, que se enfrentan a una posible condena a 12 años de cárcel que solicita para ellos la Fiscalía de Marbella al entender que son los responsables de la desaparición de la letona Agnese Klavina, en paradero desconocido desde septiembre de 2014. Durante la sesión de hoy la hermana de la joven ha insistido en que no había nada extraño en su vida y que ella nunca le dijo que quisiera desaparecer.

Así lo ha explicado en la sala, al igual que la madre de Klavina y un amigo. Estas tres personas, que han comparecido como testigos, han insistido en que todo en su vida era normal. Han apuntado que, en la vivienda, cuando accedieron a ella, nada apuntaba a una desaparición voluntaria, ya que «todo estaba en su sitio, como de alguien que ha salido y tenía pensado volver unas horas después».

En la entrada de la casa estaba el vehículo de la joven y, en el interior, su documentación, según han asegurado los familiares de Klavina, quienes han precisado que tenían un contacto permanente y diario con la chica. Éste, según han declarado, era a través de las redes sociales, como Facebook, y aplicaciones de telefonía como Whatsapp.

Al respecto, han manifestado que no es normal que la desaparecida dejara de escribir o de estar conectada durante mucho tiempo, ya que era muy activa en las redes sociales. Es por ello que, al enviar varios mensajes y que éstos no le llegaran, sospecharon que algo había podido ocurrir. De esta forma, decidieron desplazarse hasta Marbella, ya que se encontraban en Letonia, y denunciar la desaparición.

Por otro lado, también ha declarado uno de los varones que iba en el grupo de amigos con el que había salido aquella noche Klavina y estaba junto a ella en la discoteca. Ha revelado que todos se marcharon antes y la dejaron allí, ya que «era fiestera» y era algo que solía ocurrir con normalidad.

El amigo de la familia ha indicado que la joven bebía y consumía cocaína de forma esporádica y que podía estar pasando por algún tipo de depresión en la fecha de los hechos. Aunque ha indicado que podía marcharse para acabar las noches de fiesta a la casa de otra persona, ha insistido en que era una joven «normal.

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