España registra la segunda subida más alta en Europa del precio de las viviendas de lujo

España registra la segunda subida más alta en Europa del precio de las viviendas de lujo

Madrid, Barcelona, Marbella y Málaga siguen liderando el ranking de las ciudades favoritas para adquirir este tipo de residencias

SUR MARBELLA.

El alza de los precios de la vivienda de lujo en las grandes urbes ha situado a España en el podio europeo, siendo la segunda subida más alta de Europa solo por detrás de las registradas en Escocia, según el análisis del mercado de viviendas de lujo en España y Europa realizado por el Instituto de Valoraciones. Concretamente, en Madrid entre julio y septiembre, subieron los precios de este tipo de viviendas un 10,1% interanual de media, llegando a superar el 50%, con precios de más de 15.000 euros el metro cuadrado. Entre las zonas preferidas para adquirir viviendas de lujo, destacan Madrid, las islas (principalmente Ibiza y Mallorca), y ciudades costeras como Barcelona, Marbella o Málaga.

Tras las caídas de hasta el 13% en 2013, los precios en el mercado de inmuebles exclusivos muestran ahora una tendencia al alza. Según el estudio, esto es debido a la fuerte demanda internacional y a la oferta insuficiente de viviendas de lujo, sobre todo, en zonas donde hay viviendas de reciente construcción.

En el segundo trimestre de 2018, las compras por parte de extranjeros, residentes y no residentes, representó el 16% de las transacciones totales de viviendas. Entre los compradores se encuentran inversores alemanes, holandeses, británicos y latinoamericanos.

Paralelo a este repunte de precios en las viviendas de alta gama, el sector inmobiliario de Marbella llama a tener cierta «cautela» a la hora de hablar de la recuperación del mercado. Así lo pusieron de manifiesto los profesionales reunidos en una jornada organizada por CIT Marbella en la que se analizó el presente y futuro del mercado inmobiliario en la Costa del Sol y donde los ponentes coincidieron en señalar que la recuperación, contenida tras unos años de crecimiento, no alcanzará los niveles de los años del 'boom' inmobiliario, precisamente por las consecuencias derivadas del mismo.