La empresa de La Cañada pidió que se clasificara como urbanizable el suelo que posee en Guadaiza

Los terrenos están considerados como suelo agrícola./Josele-Lanza -
Los terrenos están considerados como suelo agrícola. / Josele-Lanza -

La sociedad encabezada por Tomás Olivo presentó en ese sentido una alegación en el proceso de adaptación del PGOU que fue desestimada

Héctor Barbotta
HÉCTOR BARBOTTAMarbella

La sociedad General de Galerías Comerciales (GCC), del empresario Tomás Olivo y propietaria del centro comercial La Cañada, intentó sin éxito que se modificara la calificación urbanística del suelo que posee en la zona de Guadaiza. Se trata de casi medio millón de metros cuadrados afectados por el conocido como 'Plan Guadaiza', entre el río de ese nombre y la carretera de Ronda que GCC adquirió en 2014 en una operación de 30 millones de euros.

Para conseguir ese objetivo, GCC presentó una alegación en el proceso de adaptación del PGOU de 1986 a la Ley de Ordenación del Territorio de Andalucía (LOUA), que será presentado para su aprobación en el pleno del próximo viernes tras haber estado sometido a exposición pública.

Este suelo, unos 460.000 metros cuadrados, está clasificado como suelo agrícola en el PGOU y la sociedad propietaria solicitó en su alegación que pase a estar considerado como 'suelo urbanizable sectorizado' «con previsiones que permitan su desarrollo pronto y rentable».

Según sostiene la sociedad propietaria de La Cañada en el escrito presentado, la clasificación como suelo no urbanizable agrícola no es acorde con la realidad, y la jurisprudencia enseña que las determinaciones del planeamiento urbanístico deben ser congruentes con la realidad. Señala, en ese sentido, que los terrenos no encierran ningún valor agrícola, que el Plan de Ordenación del Territorio de la Costa del Sol, que fue anulado, no protegió esos terrenos y que en el PGOU de 2010, también anulado, se recogían usos de suelo urbanizable.

La sociedad propietaria entiende que la actual clasificación no es acorde a la realidad

En su respuesta negativa, los técnicos municipales argumentaron que en el documento de adaptación a la LOUA se consideran las determinaciones estructurales del planeamiento vigente en el municipio por el que se desarrollan procedimientos dirigidos a poner suelo urbanizado en el mercado con destino preferente a la construcción de viviendas protegidas, pero que no se trata de un instrumento de planeamiento con capacidad para alterar la clasificación del suelo. Por lo tanto, no puede clasificar como nuevos suelos urbanizables a terrenos clasificados en el PGOU como no urbanizables.

Los suelos afectados por el Plan Guadaiza constituyen la mayor reserva de terreno con la que cuenta Marbella para la construcción de equipamientos. Según el PGOU de 2010, la zona tenía tiene reserva para desarrollos comerciales, así como residenciales que permitirían construir unas 580 viviendas libres y obligaba a levantar un mínimo de 870 protegidas.

POT Costa del Sol

Olivo adquirió los terrenos durante el verano de 2014, cuando estaban en vigor el PGOU de 2010 y el Plan de Ordenación Territorial de la Costa del Sol (POTECSO), aprobado en 2006, en una operación que supuso una inversión de unos 30 millones de euro y que se desarrolló en dos partes. Primero con la adquisición en subasta de un sector, por la que habría abonado unos diez millones de euros, y posteriormente mediante la negociación directa con otros propietarios, en la que habría invertido el resto.

El documento de adaptación a la LOUA no permite alterar las clasificaciones actuales

El POTECSO contemplaba para la zona el llamado Plan Guadaiza, una reserva para equipamientos , que convertía al Gobierno andaluz en la administración competente para supervisar el desarrollo de este terreno, que ocupa un total de 968.000 metros cuadrados. El suelo afectado por este plan de competencia autonómica comprende toda la franja de la margen derecha del río Guadaiza prácticamente desde la autopista Ap-7 hasta la A-7 a la altura de la entrada en el túnel de San Pedro y está considerado uno de los enclaves más privilegiados no solo de Marbella, sino del conjunto de la Costa del Sol, por su condición de suelo llano y estratégicamente comunicado. Este terreno incluye la finca La Caridad, propiedad del exgerente de Urbanismo Juan Antonio Roca, actualmente bajo administración judicial y al que el Ayuntamiento aspira a quedarse, que se encuentra fuera de la porción de suelo adquirida por Olivo.

Zona agrícola

Todo este suelo, que antiguamente incluía también a los Llanos del Potril una zona agrícola que fue desafectada en 2008 por petición de los vecinos ha contado históricamente con protección provincial como suelo agrícola, por lo que pudo quedar al margen de la vorágine constructora de los años del GIL y ahora se ha convertido en la zona del término municipal con mayor potencial de crecimiento.

Cuando en 2006 el Gobierno andaluz redactó el POTECSO, se decidió que los nuevos tiempos requerían de diferentes usos productivos a los agrícolas, por lo que la zona quedó incluida en el llamado Plan Guadaiza, que reservaba ocho hectáreas para un centro logístico, nueve hectáreas para un parque tecnológico y otras nueve para universidad, además de reserva de suelo para vivienda libre, vivienda protegida, zonas comerciales y 38.000 metros para equipamiento, entre el que se incluía la estación del AVE y un intercambiador junto a la autovía.

Sin embargo, ese plan autonómico, al igual que el PGOU de 2010, fue anulado por sentencia del Tribunal Supremo, por lo que de momento no hay otro uso contemplado que el agrícola.

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