Condenado a siete años de cárcel por intentar violar a una joven en una parada de autobús en Marbella

Condenado a siete años de cárcel por intentar violar a una joven en una parada de autobús en Marbella

El procesado le puso una navaja en el cuello a la víctima y le ordenó que se quitara el vestido antes de empezar a tocarla

ALVARO FRÍAS

Casi había oscurecido cuando un hombre se acercó a ella en la parada en la que esperaba al autobús. No le conocía de nada, pero nunca olvidará lo que ocurrió después. Le preguntó si llevaba mucho tiempo allí, tras lo que sacó una navaja y se la puso en el cuello. Iba a violarla pero sus planes se fueron al traste gracias a la llegada del vehículo de transporte público y la posterior acción de los agentes que le detuvieron. Ahora, la Audiencia Provincial de Málaga lo ha condenado a siete años de cárcel por estos hechos.

Todo ocurrió a mediados de mayo de 2018 en Marbella. La víctima, una joven de 21 años, se encontraba en la parada de autobús que está situada en la autovía A-7, a la altura de la urbanización marbellí Río Real. Allí fue donde el procesado la abordó. En la sentencia, a la que ha tenido acceso este periódico, se explica que el hombre se acercó a ella y le puso una navaja de entre diez y quince centímetros de hoja en el cuello. Después, le ordenó que se desnudara.

Le dijo que se quitara el vestido que llevaba puesto. Tras ello, le metió la mano por debajo de la ropa y comenzó a realizarle tocamientos. No fue lo único que le exigió. Siempre según se precisa en la resolución judicial, la insultó y le ordenó que se bajara los pantalones –llevaba puesta unas mallas debajo del vestido–, algo que ella no llegó a hacer.

Entonces el hombre continuó realizándole tocamientos. Los magistrados aseguran que intentó violarla, pero que no lo consiguió porque llegó el autobús. En su huida, el procesado se llevó los dedos a los labios, haciéndole el gesto de que se callara mientras le enseñaba la navaja.

Para emitir esta resolución, los magistrados esgrimen diferentes aspectos, como que la víctima reconoció «sin ningún género de dudas» al procesado como el autor de los hechos, teniendo en cuenta que, como ocurre en la mayoría de los ataques a la libertad sexual, la agresión no fue presenciada por ningún testigo, ya que los autores se aprovechan de esta situación para cometerlos.

Los jueces desechan el argumento esgrimido por el procesado para defenderse. Aseguró que se encontraba en el Puerto Deportivo en el momento en el que se produjeron los hechos, sin embargo, un policía nacional afirmó que el hombre no aparecía en las grabaciones de las cámaras de seguridad de esa zona de Marbella.

Esto contrasta con la declaración de la víctima, en la que no se aprecian ambigüedades ni contradicciones. Por todo ello, los magistrados de la Audiencia Provincial de Málaga consideran al procesado autor de un delito de agresión sexual en grado de tentativa. Le condenan a la citada pena de prisión, ni podrá acercarse ni comunicarse con la víctima durante ocho años. Asimismo, tendrá que asistir a un programa de formación sexual.