La compraventa de viviendas se estabiliza en el municipio tras ocho años de crecimiento sostenido

El segmento de lujo es el que mejor resistirá, otra vez, la moderación del ritmo de ventas. :: sur/
El segmento de lujo es el que mejor resistirá, otra vez, la moderación del ritmo de ventas. :: sur

Expertos auguran una «moderación» para los próximos meses derivada de una sobreoferta enfocada a un mismo perfil de comprador o la incertidumbre del Brexit

MÓNICA PÉREZ MARBELLA.

Las compraventas inmobiliarias en Marbella y su área de influencia, el conocido como Triángulo de Oro que conforma junto a Estepona y Benahavís, se han estabilizado después de ocho años de crecimiento sostenido. Una serie de factores como la sobreoferta enfocada a un mismo perfil de comprador, la incertidumbre generada por el Brexit o la ralentización de la economía global llevan a los expertos a augurar para los próximos meses una moderación en el ritmo de ventas y desaceleración de los precios. Así lo recoge el informe sobre el mercado inmobiliario en la Costa del Sol elaborado por Diana Morales Properties Knight Frank, una de las agencias más prestigiosas de la zona. El informe apunta a la necesidad de tener en cuenta estas señales y anima a los actores del sector «a seguir trabajando de forma ardua para nivelar los distintos factores».

Los expertos siguen situado a Marbella a la cabeza de las operaciones de compraventa, y eso a pesar del auge que han experimentado en los últimos años localidades vecinas como Estepona y Benahavís. A la llegada de inversiones que buscan la estabilidad política «que no encuentran en Cataluña», se suman en la zona, explica el informe, incentivos como la reciente bonificación del impuesto de sucesiones y donaciones adoptada por el Gobierno andaluz.

En el contexto internacional, la incertidumbre por el Brexit sigue alejando a compradores del Reino Unido, aunque siguen siendo la nacionalidad mayoritaria tanto en el conjunto de España como en Marbella. Representan el 15% de las ventas frente al 21% de hace unos años. Ese descenso se ha compensado, apuntan los expertos, «con un aumento del mercado doméstico» y, especialmente, el auge de compradores procedentes de Noruega, Bélgica, Suecia, Holanda, Francia o incluso países árabes. «Todas ellas, regiones con un crecimiento económico sólido que encuentran en la Costa del Sol un destino asequible.

En el lado negativo de la balanza sitúan el «ajuste de las previsiones de crecimiento de estas economías para el bienio 2019-2020, por debajo del 2%, así como la menor actividad de los fondos de inversión europeos y norteamericanos», que hacen pensar a los expertos en un «enfriamiento de inversiones de las grandes fortunas en un futuro cercano». El estudio pone además el acento en la «presión» que sufren los promotores para compensar los beneficios tras el aumento de los costes de construcción y del suelo, lo que se traduce en un aumento de precio de las propiedades.

El informe del Mercado Inmobiliario de Diana Morales Properties Knight Frank considera que estas señales deberían conllevar una «disminución de los precios del suelo y de los costes de construcción, con la consiguiente moderación de los precios de la vivienda debido a la pérdida de dinamismo del mercado y la resolución del impasse producido por el Brexit». Según sus estimaciones, sería el segmento de lujo alto, una vez más, el que mejor resistiría y mantendría sus objetivos de venta.

Benahavís, Estepona, Ojén y Mijas, incluso Casares o Manilva, han absorbido gran parte del desarrollo inmobiliario en los últimos cinco años ante la falta de una herramienta de planeamiento en Marbella, donde los precios han subido hasta un 7%. Sin embargo, se detecta ya un «enfriamiento paulatino del interés» en estos municipios debido al incremento de precios.

Poca oferta y variedad

Se detectan ademas otros dos factores de relevancia. Por un lado, la «escasez de nuevos proyectos en Marbella», derivados precisamente de la falta de suelo disponible y de planeamiento urbanístico. De esta forma, y ante la escasez de oferta, la Milla de Oro mantiene su estatus como punto más exclusivo de la ciudad, con precios de hasta 20.000 euros por metro cuadrado en la primera línea del mar. «Urbanizaciones históricas como Sierra Blanca o Guadalmina mantienen aún su prestigio frente al auge de zonas como Estepona o la Cala de Mijas, donde hay más disponibilidad de suelo y más celeridad burocrática». Asimismo, se constata la escasa variedad de oferta, dado que buena parte de los proyectos inmobiliarios de los últimos años se asemejan en estilo, servicios y precios, y están enfocados a un mismo perfil de comprador.