Comienza la demolición de las naves abandonadas de Plaza de Toros de Marbella

Demolición de las naves den desuso de la barriada Plaza de Toros / Charo Márquez

Los promotores, un grupo inversor de origen inglés, estudian crear un centro logístico, al tiempo que se creará un espacio público en el que el Ayuntamiento pretende ubicar la ampliación del CEIP Antonio Machado

Charo Márquez
CHARO MÁRQUEZMarbella

Durante 30 años han dado la peor imagen de Marbella. Naves industriales casi en ruinas en uno de los principales accesos a la ciudad, junto a la carretera de Ojén. Las conocidas popularmente como 'naves del butano' de la barriada Plaza de Toros pasarán a la historia. Hoy ha comenzado su demolición tras décadas de bloqueo.

La empresa propietaria de la parcela, un grupo inversor de origen inglés, ha tardado dos años en lograr la titularidad total y no fue hasta hace dos semanas cuando alcanzó el acuerdo final con el último de los inquilinos. Los promotores trabajarán hasta el lunes en la demolición de estas infraestructuras para dejar liberada la parcela. Tienen proyectada la creación de un centro logístico además de un espacio público. Parte de los terrenos pasarán a titularidad municipal, unos 2.000 metros cuadrados, en los que el Ayuntamiento tiene la intención de ejecutar la ampliación del colegio público Antonio Machado, que también lleva años demandando espacios, entre otras cosas, para un comedor.

La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, ha visitado las obras y se ha felicitado de que se vayan a demoler estas naves «que degradaban la imagen de Marbella y que constituían un peligro para la salud». Ha recordado que estos inmuebles eran utilizados por personas sin techo, así como por toxicómanos que se ocultaban en estos inmuebles.

Muñoz ha detallado que el objetivo del equipo de Gobierno una vez que disponga de esos 2.000 metros cuadrados es realizar una modificación de elementos, en el marco del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 1986, para que el uso de la parcela cambie a educativo y permita acometer la ampliación del centro. Será el colegio, o en su caso la Junta de Andalucía, la que decida qué equipamiento es más urgente para el centro, si un comedor, pabellón deportivo, aulas. «La voluntad del equipo de gobierno es que esos 2.000 metros cuadrados sean equipamiento vinculado al colegio», ha insistido Muñoz.

La primera edil ha indicado que el acuerdo contempla además la cesión de cerca de 4.200 metros cuadrados de viario y el compromiso de acondicionar la zona verde. El presupuesto de ejecución de los trabajos de demolición, a cargo de los propietarios, asciende a 122.000 euros.

El portavoz de los propietarios ha aclarado que el proyecto previsto para la zona no se ejecutará en al menos dos años, pero ha avanzado que la idea es construir un centro logístico cubierto por un parque que se integraría en un espacio público. «La idea es unificar todos los espacios públicos para que sirva de tarjeta de presentación de la ciudad y dar la imagen digna que realmente tiene Marbella», ha apuntado.

Algunos vecinos de la barriada Plaza de Toros han expresado a la alcaldesa su disconformidad por los días elegidos para llevar a cabo la demolición, aunque están satisfechos de que finalmente desaparezcan las naves abandonadas. Se han quejado de que el polvo generado por la demolición ha obligado a algunos padres a recoger a sus hijos, con problemas de asma, del colegio. También ha tachado de «electoralista» la actuación.

La empresa, sin embargo ha aclarado que en cuanto ha dispuesto de la licencia, ha comenzado los trabajos, «porque los muros corrían el peligro de derrumbe, había elementos cortantes e incluso pozos y sabíamos que hay niños que se colaban y veíamos un peligro inminente», han comentado el portavoz. Las máquinas trabajarán hasta el viernes por la tarde. Pararán el fin de semana y regresarán el lunes, cuando esperan tener concluida toda la demolición.