César Ramírez: «No tratamos enfermedades, tratamos a personas»

El cirujano César Ramírez, durante el coloquio. /Josele
El cirujano César Ramírez, durante el coloquio. / Josele

El cirujano malagueño apuesta por un trato cercano hacia el paciente como una de las bases de su trabajo, en un coloquio celebrado por CIT Marbella

Andrea Jiménez
ANDREA JIMÉNEZMarbella

Ciencia y humanismo. Estas son las claves de la medicina para el cirujano César Ramírez, jefe del servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo de los Hospitales Quirónsalud Málaga y Marbella, que este martes desgranó en Marbella su modelo de trabajo, basado en el trato cercano hacia el paciente. «No tratamos enfermedades, tratamos a personas», afirmó en el coloquio organizado por CIT Marbella en el hotel Gran Meliá Don Pepe.

Según explicó el doctor malagueño, la cirugía es un momento trascendental en la vida de una persona, por lo que el médico debe tratar a todos sus pacientes con la misma delicadeza. «La medicina humanista es el futuro: el trato cercano a las personas».

En este sentido, Ramírez hizo referencia a las nuevas posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. «Antes había muy poco acceso a la información, era complicado estar al día de las últimas técnicas. Hoy en día lo tenemos todo a mano, es la medicina 2.0», explicó.

Esta mejora también ha hecho mella en la relación con el paciente. «Hoy en día los espacios de comunicación no están limitados a la consulta. Tenemos redes sociales, coloquios como estos, o blogs profesionales, como en mi caso. Desde ahí comparto muchas curiosidades y recomendaciones», apuntó el cirujano, que también aseguró que tiene una relación muy buena con casi todos sus pacientes. «Aunque tenga muchos, no debo perder el valor de personalizar cada caso».

Para Ramírez, este valor personal puede llegar a hacer estragos en el médico. «Es muy difícil y la presión es muy grande, pero he aprendido a vivir con ello, lo integro en mi día a día sin estrés». El cirujano señaló que recibe miles de mensajes de pacientes. «Me felicitan las navidades, y me alegro mucho porque es síntoma de que están bien».

Además de tratar a pacientes en Málaga, Ramírez está inmerso en el proyecto Bisturí Solidario, asociación que preside y que quiere convertir en una fundación. «Nos dimos cuenta de que se podía hacer más de lo que se estaba haciendo en los países más desfavorecidos», recordó el cirujano, que ha operado en diferentes países junto al doctor José Antonio Trujillo. «Recopilamos material médico que se deja de usar aquí y lo llevamos a estos lugares, para poder tratar a estas personas».

El cirujano explicó que las operaciones que desarrollan en estos países son distintas a las realizadas en Málaga. «Encuentro patologías que antes de ir a África no había operado nunca. Es un aprendizaje para mí».

Ramírez aseguró que este proyecto sigue creciéndose y desarrollándose con mucho apoyo. «Cada vez nos entiende más gente, que quiere remar con nosotros y trabajar por la asociación. Es difícil llevarlo con la actividad frenética del día a día del trabajo, pero es muy gratificante».

Según afirmó el doctor, la cirugía del cáncer exige el más alto conocimiento científico, ya que es una cirugía compleja y extrema. «Me veo en la dicotomía de empezar en la cirugía del cáncer más compleja y terminar en las operaciones más sencillas en el tercer mundo para los más necesitados. Es bonito pero difícil», señaló Ramírez, que espera que Bisturí Solidario siga creciendo. «Queremos coordinar una campaña de gente para que puedan ayudar en el extranjero».