El Ayuntamiento de Marbella externaliza la conservación de todas las urbanizaciones de la ciudad

Vista de una urbanización en la zona de Guadalmina baja./Josele-Lanza -
Vista de una urbanización en la zona de Guadalmina baja. / Josele-Lanza -

El equipo de gobierno firmará un contrato con una empresa que asumirá el servicio por año y medio, con un coste total 3,3 millones de euros

Nieves Castro
NIEVES CASTROMarbella

El Ayuntamiento de Marbella externalizará el servicio de conservación de las infraestructuras viarias y otros equipamientos existentes en las urbanizaciones del término municipal después de que un reciente informe jurídico avale la capacidad de la institución municipal para invertir en viales situados en urbanizaciones privadas en las que hasta el momento no podía actuar. Ahora, el equipo de gobierno ha optado por contratar a una empresa para desarrollar el Plan de Conservación de Urbanizaciones durante año y medio (hasta diciembre de 2019), con un coste máximo de 3,3 millones de euros, a cargo del remanente para inversiones financieramente sostenibles.

Los cientos de urbanizaciones existentes en los cinco núcleos urbanos del término municipal cuentan con una extensa red viaria configurada no sólo por el entramado interior de las mismas, sino también por un número elevado de vías primarias y de accesos a las playas que son utilizados por cualquier ciudadano. Al mismo tiempo, estos núcleos donde vive y desarrolla su actividad gran parte de la población, cuentan con un elevado patrimonio de firmes y pavimentos, infraestructuras, mobiliario urbano o jardines que con el paso del tiempo se deterioran y requieren actuaciones de mejora y rehabilitación.

¿Por qué se ha decidido privatizar la conservación y mantenimiento de estos elementos? Según consta en un informe que acompaña al expediente, al que ha tenido acceso este periódico, la razón no es otra que la falta de medios para atender esta carga de trabajo. «Debido a que actualmente el personal existente en la Delegación de Obras e Infraestructuras se encuentra sobrecargado de trabajo; a que no existe disponibilidad para la realización de los trabajos a corto o medio plazo; y, al volumen de las actividades a ejecutar, se considera justificada la insuficiencia de medios de la Administración (Ayuntamiento de Marbella) para desarrollar por sí misma el objeto del contrato», recoge el citado informe.

En concreto, según el pliego de prescripciones técnicas del Plan de Conservación de Urbanizaciones elaborado por la institución municipal, el objetivo es «minimizar el coste global para la ciudad, optimizar la seguridad y reducir los tiempos de respuesta», mediante un contrato para «mantener la calidad, el servicio y el nivel de seguridad vial del entramado viario de las urbanizaciones; conservar el patrimonio de pavimentos y firmes, obras de fábrica, pasarelas, muros, protecciones, drenaje, señalización, jardinería, barandillas, mobiliario urbano, pintura, redes de abastecimiento, alumbrado público, infraestructuras, etc.; mantener el buen estado de parcelas municipales y márgenes viarios existentes en las urbanizaciones con el desbroce periódico de los mismos; y eliminar barreras urbanísticas».

Control

El contrato que salió ayer a licitación se divide en dos lotes: Marbella-Nueva Andalucía y Las Chapas (lote 1) -que corresponde a las urbanizaciones incluidas en los distritos de Nueva Andalucía, Marbella Oeste, Marbella Este y Las Chapas-, con un presupuesto base de licitación de 3 millones, y San Pedro Alcántara (lote 2) -que corresponde a las urbanizaciones incluidas en el distrito de San Pedro-, con un presupuesto base de licitación de 350.00 euros, impuestos incluidos en ambos casos. Los licitadores, que tienen de plazo para presentar sus ofertas hasta el 17 de agosto, podrán optar a uno o dos lotes.

Una vez se adjudique el servicio, para el control y seguimiento diario de la ejecución del contrato, el Ayuntamiento designará un director de trabajo, que ejercerá de manera continua y directa la vigilancia e inspección de la faena. Esta persona será además la encargada de emitir las órdenes de trabajo en las que se indicará la prioridad de la actuación, que podrá ser ordinaria, urgente o de emergencia. El adjudicatario dispondrá de un plazo máximo de una semana (5 días laborables) para resolver actuaciones clasificadas como ordinarias desde la emisión del parte de trabajo; tres días en el caso de las actuaciones urgentes; y un plazo no superior a 24 horas para dar respuesta a las actuaciones de emergencia. Por tanto, la empresa organizará sus medios humanos y materiales para disponer de ellos en los casos en que sea necesario realizar trabajos urgentes en el lugar que se le indique y realizar las reparaciones encomendadas aunque se trate de un día festivo.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos