El Ayuntamiento activa el enésimo intento para acabar con las filtraciones de agua en el mercado

Plaza central interior del Mercado Central de Marbella. /Josele-Lanza
Plaza central interior del Mercado Central de Marbella. / Josele-Lanza

Se va a actuar sobre la fachada, en la impermeabilización de los puestos de pescado y en la sustitución completa de la cubierta del edificio

Mónica Pérez
MÓNICA PÉREZMarbella

Para saber qué ocurre en el Mercado Central de Marbella y por qué toda obra de reparación que se ha llevado a cabo para tratar de poner fin a las filtraciones de agua y problemas en la pavimentación hay que remontarse a algunos años atrás en el calendario. En concreto, al año 2004. En abril, la entonces alcaldesa Marisol Yagüe protagonizaba el acto de inauguración de un mercado de abastos que abría sus puertas con ocho años de retraso con respecto a la fecha que anunció en su día Jesús Gil. En ese acto de inauguración además de vecinos, políticos y comerciantes, estuvieron presentes otras invitadas inesperadas que llegaron para quedarse: las goteras. Desde entonces hasta hoy todo intento por acabar con ellas han sido en vano y si bien los problemas quedaron atajados lo hicieron de forma provisional y florecieron poco después. Ahora el Ayuntamiento de Marbella afronta la enésima obra de reparación en la que va a invertir 190.000 euros. Es el precio base con el que sale a licitación una obra para la que se ha fijado un plazo de ejecución de cuatro meses.

La intervención se centrará en la reparación de las múltiples deficiencias que presenta tanto la fachada como la cubierta y la impermeabilización de una serie de puestos dedicados a la venta de pescado. El proyecto, redactado por el arquitecto Manuel Rosales Marín, recoge un diagnóstico del estado actual del inmueble en el que destaca el deterioro de la fachada, «con desconchones en amplias zonas y otras que presentan importantes fisuras», señalando que todo ello «hacen necesaria su renovación para evitar un deterioro mayor». Otro problema detectado en el edificio es la «falta de estanqueidad» de los puestos, principalmente los de pescado que, además, son los que mayor demanda de agua y limpieza mediante riego requieren.

Además, existe el problema endémico del edificio: las filtraciones de agua de la biblioteca municipal que cada vez son más abundantes y que han provocado, recoge el documento, alque ha tenido acceso este periódico, «importantes daños en los techos». De hecho, la biblioteca hace tiempo que fue cerrada. Pero las filtraciones de agua afectan además a la propia cubierta superior del mercado, tanto por la zona del lucernario de la plazoleta central como de los ventanales de los pasillos de distribución a los puestos. A este respecto, el diagnóstico indica que el «estado de la impermeabilización de la cubierta está en muy deficiente. Se encuentra despegada de muchos puntos, así como deteriorada y cristalizada». Incide igualmente en un aspecto del todo evidente desde hace años y origen de la problemática que arrastra el inmueble desde su origen: «algunas de la soluciones constructivas del edificio original no son del todo correctas, no previendo ciertas situaciones tales como insuficiente altura de petos bajo ventanas, o que no permite que la impermeabilización vuelva a la altura óptima establecida por la normativa». «Aquí hay problemas de origen, desde que se levantó el edificio, que han derivado en diferentes desperfectos», subraya el concejal de Obras, Javier García.

Actuaciones previstas

Con el proyecto previsto ahora se intervendrá en la fachada mediante su limpieza a fondo y pintura posterior, incluyendo las barandillas y puertas metálicas. En cuanto a los puestos, se actuará en los números 4, 5 y 6; 14, 15 y 16; 19 y 20. Para su reforma se ha previsto la demolición del azulejo y solado actual, levantando la impermeabilización existente y sustituyendo las conducciones por otras nuevas. Se realizará igualmente un nuevo solado con material antideslizante y alicatado de paredes.

Sin embargo, los trabajos más amplios son los que afectarán a la cubierta con la demolición completa del sistema de la misma hasta llegar al soporte. Se demolerá además la parte alta del peto bajo las ventanas del lucernario del recinto, incluyendo el vierte aguas; se realizarán arquetas impermeabilizadas para el paso de las conexiones eléctricas y de climatización; se sellarán los ventanales del pasillo del nivel de la cubierta de grava, y se crearán perfiles en L «para la formación de goterones en alero evitando el 'chorreo' de agua directa a la parte superior de las ventanas», según recoge el proyecto.

Hace unos meses el Ayuntamiento terminaba una serie de actuaciones de mejora acometidas en otro recinto municipal, el Mercado de Divina Pastora, en las que se han invertido 80.000 euros y que culminaban en el mes de septiembre con el montaje de nuevos sistemas de climatización.

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